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Basuras y grietas amenazan jarillones del río Bogotá

La CAR advirtió que estos son los puntos neurálgicos que podrían provocar el desborde de las aguas e inundar la ciudad nuevamente.

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Redacción Bogotá
06 de marzo de 2012 - 10:05 p. m.
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La acumulación de basuras y el rompimiento de algunos jarillones a lo largo de la ronda del río Bogotá tienen preocupada a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y, de paso, a todos los bogotanos. Estos factores aumentan las posibilidades de inundación en la zona suroccidental de la capital, de cara a la próxima temporada invernal, que comenzará en la segunda quincena de marzo, como lo estima el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales de Colombia (Ideam).

La advertencia la hizo ayer Édgar Bejarano, director de la CAR, en los terrenos de la vereda San Francisco, en el límite de Fontibón y Mosquera. El funcionario indicó: “Hemos encontrado alrededor de 80.000 toneladas de basuras en el tramo comprendido entre Alicachín y la calle 13”.

Bejarano, a quien la Procuraduría abrió una investigación el lunes por su presunta responsabilidad en los efectos de la anterior ola invernal, señaló que la Corporación ha aumentado la velocidad del río Bogotá en un 50%, pero que le inquieta que las 80.000 toneladas de residuos estropeen ese trabajo.

Respecto al refuerzo de los jarillones para prevenir inundaciones en las zonas aledañas a la ronda del río, Bejarano aseguró que la CAR ha extraído alrededor de 480.000 metros cúbicos de sedimento para realizar estas labores. Es ahí donde surge la segunda preocupación de la entidad departamental: “Hemos visto personas que nos rompen los jarillones para hacer obras de drenaje o de captación de agua”. Si el nivel del río aumenta y se encuentra con estos fraccionamientos, entonces vienen los desbordamientos e inundaciones.

Uno de los puntos que presentan ruptura del jarillón, como lo señaló el director de la CAR, está en la vereda San Francisco. Allí hay una estructura de propiedad privada que sirve para realizar el drenaje de las aguas de los terrenos del municipio de Mosquera por medio de un tubo que pasa entre la montaña de tierra que protege la ronda del río. Fabio Guerrero, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal del sector, explica que este sistema de bombeo se encuentra allí desde 1973 y que no se ha roto el jarillón, como dice la CAR.

Guerrero continúa su explicación y señala que la obra de la máquina de bombeo no es nueva. “Lo que sucede es que la Corporación dispuso la tierra encima del tubo para reforzar el jarillón”. El representante de la vereda agrega que incluso este sector donde está la estructura de drenaje no debió haber sido utilizado por la entidad para construir el talud, ya que no hace parte de su propiedad. Sin embargo, el hombre aclara que “estas cosas no dan tiempo, así que la CAR tuvo que poner tierra para hacer el refuerzo” de las barreras.

Édgar Bejarano recordó que las sanciones por no respetar las zonas de ronda del río implican multas hasta de cinco mil salarios mínimos.

Por Redacción Bogotá

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