Convivencia en medio de la diversidad
El capital social promedio se multiplicará. Las personas pasarán de tener un círculo de amigos, conocidos cercanos, parientes y colegas, de cerca de 200 personas a tener uno de dos mil. Cada persona dedicará al menos una hora diaria al trabajo voluntario, vinculada a por lo menos 10 organizaciones. La ampliación de estas y otras redes de relaciones le facilitará enormemente a las personas el paso por situaciones de crisis afectiva, de salud o de ingresos. La solidaridad personalizada vendrá a reforzar tremendamente la solidaridad impersonal de la acción del Estado.
Todos ponen
La capacidad de acción colectiva aumentará progresivamente: por cada acto de violencia habrá una manifestación, por cada hecho de corrupción se hará un proceso de resistencia civil no violenta. Los ciudadanos se sentirán orgullosos de pagar impuestos y se disputarán por participar en el programa 110% con Bogotá pagando el 10% voluntario de impuestos.
Más equidad
La ciudad con la co-responsabilidad decidida de los ciudadanos y de las administraciones disminuirá el índice de Gini, que mide la desigualdad, en un 40% pasando de 0,53 (en 2006) a 0,3 (situación de Canadá en 2006) y aumentará el IDH en un 20% pasando de 0,83 (en 2005) a 0,95 (situación de Europa Septentrional en 2006).
Conocimiento para responder a la complejidad
La economía de Bogotá y su región estará basada en el conocimiento: los bienes y servicios ofrecidos incorporarán trabajo complejo y requerirán habilidades muy refinadas para conseguir, seleccionar y aprovechar información. Esto otorgará un lugar privilegiado a la educación superior de alta calidad. Al menos el 70% de los jóvenes de 17 a 24 años estarán realizando estudios de educación superior. La competencia con otras regiones del continente y del mundo será una competencia por retener a los más talentosos y por vincularlos a equipos de trabajo productivos. El progreso económico irá acompasado con la auto-transformación cultural consciente de la ciudad. Entre un 3 y un 20% del tiempo laboral será utilizado en actividades de mejoramiento de la productividad: formación, acciones puntuales de cambio cultural, reconocimiento de nuevas tendencias e identificación de nuevas habilidades y nuevos tipos de logro. Distintas filosofías y metodologías para lograr excelencia serán cultivadas por grupos formales e informales de trabajo.
Construyendo ciudadanía en la comprensión de la complejidad de la naturaleza humana
Todo el mundo asistirá al menos una vez en su vida a espacios donde se reflexiona y se delibera sobre las motivaciones del comportamiento humano (intereses, razones y emociones), y otro sobre sistemas de regulación de ese mismo comportamiento (ley, moral y cultura), dando lugar a compromisos puntuales que lleven a cambiar los comportamientos que pueden generar costos sociales. Se entenderá que uno no nace ciudadano, que uno se hace ciudadano fundamentalmente al tratar a otros como ciudadanos y al ser tratado por ellos como tal. Los ciudadanos se construyen mutuamente. En la entrada de Bogotá habrá un texto que dirá: “Bienvenidos a la ciudad en donde los ciudadanos están dispuestos a dejarse esculpir y a esculpir a los demás sin lastimarlos”. Se comprenderá que ser ciudadano significa ser sujeto legal, sujeto moral y sujeto cultural. Dicho de otro modo cada ciudadano aprende a usar las reglas (legales, morales y culturales) de tres maneras: (1) para obedecerlas, someterse a ellas, ser “sujetado” por ellas; (2) para inducir a otras personas a obedecerlas, “sujetar” a otros con ellas, por ejemplo al reclamar derechos, al hacer valer expectativas asociadas al carácter o a los compromisos o al hacer valer normas compartidas y (3) para transformar deliberadamente esas reglas -reformar la ley por ejemplo por la vía del debate público, del cuestionamiento desde el arte y de los mecanismos democráticos previstos para tal fin, transformar normas morales personales por ejemplo por efecto del raciocinio moral, y transformar normas sociales o culturales por ejemplo mediante el conocimiento de otras culturas o mediante la creación o el disfrute de experiencias estéticas
significativas capaces de alterar hábitos y creencias-.Bogotá habrá sido una de las primeras ciudades del mundo en convertir en fuente de competitividad y diferenciación la alteración deliberada de su cultura. Para lograr esto se habrá comprendido bien la articulación entre los tres sistemas regulatorios: ley (regulación legal), moral (auto-regulación) y cultura (mutuaregulación). Se habrá instituido ya por varias décadas una adaptación explícita entre cambios legales y cambios culturales. Por ejemplo, en la mayoría de los intercambios se habrá alcanzado el ideal de cero trámites con papel. Todos los tributos se liquidarán y se recaudarán automáticamente, y en general, se habrán minimizado la mayoría de los costos de transacción.
La productividad y la inclusión van juntas
Habrá una explícita agenda pedagógica público-privada. Y se hará de manera periódica y metódica un análisis del saldo pedagógico arrojado. Se tendrán en altísima estima herramientas usadas para mejorar la productividad
y la inclusión. Interacción con mínima movilidad Imperará la movilidad inteligente. La gente solo se encontrará para tocarse,
olerse y saborearse. La plataforma unificada de telecomunicaciones permitirá celebrar reuniones virtuales con fidelidad audiovisual total. Toda la población recordará la saturación de carros y motos como un gran problema económico, ambiental y de salud pública (por envenenamiento y por obesidad). Hacia el 2010 cada carro particular tenía marcada la leyenda “Usarme en exceso mata- la bicicleta reanima”. Del mismo modo hubo notorias tensiones entre los distintos usos del espacio público.
La tributación voluntaria favorece la adquisición de bienes públicos
En síntesis, el esfuerzo tributario de la población y la calidad y transparencia de la inversión pública habrá permitido que la ciudad se dotara a tiempo de bienes colectivos ahora percibidos como necesarios. Los planes educativos serán flexibles Para el 2038 los ciudadanos se habrán tornado extremadamente exigentes e informados en cuanto a la calidad y la pertinencia de la educación. Los planes de estudio serán flexibles, producto de la discusión en detalle y la deliberación
entre toda la comunidad educativa de cada colegio. Algunas universidades realizarán una transición casi imperceptible para el
estudiante entre tareas académicas y emprendimientos de la vida real. “Comencé estudiando y sin darme cuenta terminé trabajando”. El principal requerimiento para otorgar el grado serán las iniciativas de emprendimiento. La renovación de
las credenciales de los profesionales dependerá, durante una fase de transición, de pruebas periódicas flexibles que permitirán evaluar los avances en materia de emprendimiento.
El bienestar es placentero
Mucha atención se dedicará a comprender la mutación hedonista de la humanidad y las contra-tendencias ascéticas. La corriente hegemónica le apuntará a la cualificación de la búsqueda de placer. Habrá notorios avances en la vida privada, en la libertad de pensamiento y expresión. Casi igual atención atraerá la mutación pragmática y las contra-tendencias: por un lado, fundamentalismos para los cuales subsiste una única narrativa histórica ineluctable o perentoria y, por otro lado, movimientos de afirmación e incluso sobre-valoración del presente. Se comprenderá que ser ciudadano incluye ampliar día a día la responsabilidad con las consecuencias basada en buen conocimiento y cultivar sin tregua la capacidad para mejorar ese conocimiento. Algunos considerarán que, sin pragmatismo riguroso basado en educación de calidad el hedonismo no es viable. Si vamos a habitar un mundo hedonista debemos aprender a abrir bien los ojos y ver a tiempo las consecuencias de cada decisión.
Todas las admnistraciones han contribuido a mejorar la calidad de vida de la ciudad
A lo largo de los treinta años transcurridos desde el 2008, las desigualdadeseconómicas habrán sido desplazadas y combatidas con asombrosa eficacia por el programa Bogotá educadora, un programa de auto-transformación cultural participativa. La gente recordará como antecedentes la cultura ciudadana, Bogotá 2600 metros más cerca de las estrellas, Bogotá para vivir todos del mismo lado, Bogotá sin indiferencia, Bogotá sin hambre y Bogotá positiva como etapas que fueron indispensables para que la ciudad fuera aprendiendo a gobernarse a sí misma con la capacidad con que hoy, en el 2038, lo hace.