Mientras la construcción del metro toma forma en Bogotá, para gustos o disgustos, la percepción frente a la obra más esperada de la capital colombiana, también empieza a dejar una idea de la imagen que desde ya se hacen los bogotanos del nuevo sistema de transporte.
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Aunque la percepción al rededor del metro cambia cada año y su arranque comercial se espera para dentro de dos años, este 2026 el sistema ha reportado actos como el vandalismo en las columnas con grafitis y basuras. Este tipo de acciones han abierto dudas acerca de cómo los habitantes de Bogotá están percibiendo las obras y el imaginario del metro.
¿Cómo perciben los bogotanos el metro?
Ante esta pregunta, recientemente la Secretaría de Cultura publicó la Encuesta Bienal de Cultura: indicadores de Cultura Ciudadana y Garantía de Derechos 2025. En esta se mide lo que opinan los capitalinos del metro.
Aunque la Empresa Metro destacó los resultados como una señal de respaldo ciudadano al proyecto, la encuesta también deja ver matices sobre cómo perciben hoy los bogotanos esta obra. Si bien el 70,6 % de los encuestados aseguró que usaría el Metro de Bogotá, casi tres de cada diez afirmaron que no lo utilizarían cuando entre en funcionamiento.
La percepción sobre el orgullo que despierta el proyecto también aparece dividida. El grupo más grande, correspondiente al 40,3 %, dijo sentirse “orgulloso” de la llegada del Metro. Sin embargo, el porcentaje disminuye al medir un respaldo más contundente: solo el 13,9 % aseguró sentirse “muy orgulloso”. A esto se suma un 33,3 % que dijo sentirse “algo orgulloso”, mientras que un 12,5 % afirmó no sentir ningún orgullo frente a la obra.
Sobre la percepción de necesidad del Metro en Bogotá, la mayoría de los ciudadanos respalda el proyecto, alcanzando un valor promedio de 3.0 en una escala de 1 a 5. El 65,1% de los consultados considera que su llegada es “necesaria” (37,0%) o “muy necesaria” (28,1%).
En contraste, un 34,9% de la muestra percibe la obra con menor urgencia, dividiéndose entre quienes la califican como “poco necesaria” (19,1%) y aquellos que consideran que es “nada necesaria” (15,8%).
Más allá de las cifras, la encuesta deja ver que el metro comienza a convertirse en un termómetro de la ciudad. Mientras una mayoría lo percibe como una obra necesaria y está dispuesta a usarlo, persisten sectores que todavía no logran apropiarse del proyecto. Esto le suma un reto a la administración, más allá de poner en marcha el sistema, sino también sobre generar un sentido de pertenencia alrededor de la megaobra.
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