Bogotá ha sido inspiración y protagonista de varias historias que han marcado la literatura de ficción y no ficción del país. Desde grandes trabajos periodísticos que han terminado en compendios hasta obras que la han tomado como eje fundamental de su narrativa. En el marco de la 38.ª edición de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBo), recogemos algunos de estos libros y lo invitamos a incluir otros en la lista.
Las crónicas de Ximénez
La antología de los trabajos periodísticos que José Joaquín Jiménez realizó entre 1932 y 1945 incluye cuatro capítulos de crónicas de la ciudad y su gente, que, en palabras del escritor Juan José Hoyos, “estaban llenas de detalles sobre el lugar y las condiciones del tiempo”. Muchos de los hechos salieron de la imaginación del periodista, pero también hay muchos de los lugares descritos que siguen existiendo, como la Calle de la Fatiga.
Dentro de la lista de crónicas de la ciudad también se puede incluir “El Carnero”, que escribió Juan Rodríguez Freyle entre 1636 y 1638, y que describe la época colonial, o los escritos de José Antonio Osorio Lizarazo, que era contemporáneo a Jiménez y quien se centró en hablar de la marginalidad urbana y el caótico crecimiento de la ciudad.
Un beso de Dick
La primera novela de Fernando Molano Vargas es considerada una obra de culto y una de las pioneras de la literatura LGBTI en el país. Es la historia de un amor adolescente gay que se da a finales de los 80, en una Bogotá marcada por la violencia y un ambiente conservador. El monólogo visibiliza la discriminación en diferentes espacios de la vida.
Satanás
En la novela de Mario Mendoza, que narra la historia de Campo Elías Delgado, quien asesinó a 29 personas en el restaurante Pozzetto, en diciembre de 1986, se resalta la violencia y el caos de la Bogotá de la época, lo que termina siendo parte importante en el desarrollo de cada uno de los personajes en la trama.
La casa de la belleza
El libro de Melba Escobar de Nogales parte de la historia de Karen, una esteticista cartagenera que llegó a Bogotá buscando mejores oportunidades, y quien termina conociendo la vida privada de sus clientas, que evidencian el clasismo de la ciudad, pero también “los rituales, los gestos y los símbolos bogotanos”, como describe la autora.
Otras escritoras como Margarita Posada con “Esta agua no beberé” y Helena Araújo con “Fiesta en Teusaquillo” han descrito la clase aristócrata de la ciudad desde la cotidianidad y los valores establecidos que hay que cuestionar.
Bogotá contada
Dentro de las colecciones de Capital de Libro al Viento —el programa de libros gratuitos de Idartes— está “Bogotá contada”, una serie de 11 libros para los que se convocó a destacados escritores de habla hispana a visitar la ciudad y escribir sobre ella. Se exploran diferentes enfoques, pero también lugares no tan recurrentes para los turistas en Bogotá.
Otras iniciativas similares narran la ciudad desde las localidades con experimentos valiosos. Por ejemplo, “Bosa 3036″, que es un trabajo colectivo de la Fundación Cultural Máktaba, compila relatos de ciencia ficción desde el territorio.
Desde Usme está “Mocosos marginales” de Juan Camilo Ahumada, que busca retratar las realidades juveniles de la zona, y “Perradas” de Fito Celis, que habla de vivencias cotidianas desde lo social y crítico.