Las comunidades de Ciudad Bolívar, Bosa y el municipio de Soacha, que a lo largo de más de dos años han estado sometidas al terror de panfletos amenazantes supuestamente por parte de bandas emergentes de autodefensas, podrán respirar en paz. Al menos así lo aseguró el comandante de la Policía Metropolitana, coronel César Augusto Pinzón, quien anunció este lunes la captura de 11 personas que se dedicaban a extorsionar, amenazar y aterrorizar en estas zonas a través de volantes, en el marco de una operación llamada Libertad.
Según explicó el coronel, los 11 sindicados son desmovilizados de grupos como los paramilitares, el Eln y las Farc, y se hacían pasar como miembros de las ‘Águilas Negras’ —en ocasiones también como parte de la Oficina de Envigado— para sembrar terror y robar a comerciantes, conductores de buses y busetas y familias de esos sectores.
La Policía les hizo un seguimiento riguroso durante doce meses y pudo establecer que en algún momento los reinsertados se encontraron, posiblemente en la cárcel, y se idearon la banda que imitaba el modus operandi de las autodefensas. “Contactaron a líderes comunales y les ofrecieron matar a los drogadictos, las prostitutas y los ladrones del barrio, a cambio de colaboración en dinero y silencio”, aseguró Pinzón.
Aparentemente con el aval de algunos vecinos, los miembros de la banda tuvieron vía libre para atemorizar a sus anchas las tres zonas. Hacían patrullajes nocturnos, ordenaban toque de queda a partir de las 10:00 p.m. y hostigaban a los homosexuales. Asimismo, se les atribuye la muerte de cerca de 20 jóvenes que allí residían.
Entre los arrestados se encuentra el ex paramilitar Luis Fernando Argel, conocido con el alias de Cristian, a quien las autoridades señalan de ser el cabecilla del grupo delincuencial. “Es de resaltar que alias Cristian se mantenía en contacto con Juan Carlos López, capturado en febrero de este año y quien desde La Picota coordinaba todos los cobros extorsivos”.
Los desmovilizados cobraban desde $30 millones a los grandes comerciantes de esas zonas hasta $2.000 diarios a los conductores de transporte público para dejarlos circular. Fueron judicializados por concierto para delinquir, homicidio, extorsión agravada y porte ilegal de armas.
Los otros capturados son Jesús Henao, Jonis Hernández, Edwin Guzmán, Alfidio Perdomo, John Rodríguez, José Guzmán, Arnulfo Malagón, Jorge Ortiz, Ángel Lozada y José Martínez, quien es gerente de una empresa transportadora. Con la operación Libertad la Policía informó que desestima la presencia de verdaderos grupos de autodefensas en el casco urbano de Bogotá.