4 Feb 2021 - 7:22 p. m.

Caso Ana María Castro: Paul Naranjo busca que imputación sea por homicidio culposo

La próxima semana se entregará Paul Naranjo, quien conducía la camioneta en la que se movilizaba la joven de 21 años, antes de su muerte en la madrugada del 5 de marzo. El abogado de Naranjo dice que hay evidencias de que se trató de un accidente y no de un feminicidio, como sostiene la Fiscalía.
Ana María Castro murió en la madrugada del 5 de marzo de 2020, luego de una noche de tragos en un bar del norte de Bogotá.
Ana María Castro murió en la madrugada del 5 de marzo de 2020, luego de una noche de tragos en un bar del norte de Bogotá.

Para este jueves se esperaba que Paul Naranjo, uno de los jóvenes que se movilizaba junto a Ana María Castro minutos antes de su muerte, se entregara a las autoridades. Sin embargo, la entrega se pospuso para la próxima semana pues depende de varias diligencias que adelanta la defensa de Naranjo, quien es indiciado por el crimen de la joven de 21 años, ocurrido en la madrugada del pasado 5 de marzo.

Para que se concrete la entrega de Naranjo, su abogado John Cadena buscará convencer a la Fiscalía de que es necesario hacer un ajuste a la imputación de cargos que se prepara contra el joven de 29 años, que de hecho conducía la camioneta que hoy es centro de una gran controversia, pues según las versiones que tiene el ente acusador fue de ese vehículo del que habrían lanzado de forma violenta a Ana María. Según esa hipótesis, que soporta la imputación de cargos por feminicidio agravado a Naranjo y quien iba en el puesto del copiloto, Julian Ortegón, al ser lanzada la joven recibió un golpe contundente que le generó un trauma craneoencefálico que terminó con su vida.

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Otra teoría tiene el abogado de Naranjo, quien explicó que el próximo lunes hablará con el fiscal. ¿Por qué ese día? “El lunes el fiscal titular del caso se reintegra a la Fiscalía. Se podría hacer la diligencia con el fiscal de apoyo, pero yo prefiero que sea el titular porque la verdad creo que hay que hacerle ajustes a la imputación. Creo que de ninguna manera es un feminicidio”, dice Cadena.

El defensor soporta la necesidad de ese cambio porque, a su juicio, no hay cómo demostrar que la muerte de Ana María Castro fue un feminicidio. También explica que con esa imputación, Naranjo corre muchos riesgos en un futuro, cuando, dice, sea absuelto. “Acá cuando mucho es un homicidio culposo. La muerte no cumple con ninguno de los lineamientos sobre feminicidio. Hay muchas órdenes para evaluar un delito tan grave, y este no es el caso”, agrega.

La teoría de que la muerte se trataría de un homicidio culposo coincide con la versión que entregó a la Fiscalía el cuarto ocupante del vehículo: Mateo Reyes, quien estaba en la parte de atrás del carro, junto a Ana María Castro.

Reyes manifestó que, una vez Naranjo decide frenar el vehículo al ver que la joven fallecida y Reyes se estaban besando, se bajaron y él se subió a un andén. “Ana se quedó hablando con los ocupantes por la ventana. De pronto el tipo arrancó fuerte. Como Ana estaba recostada sobre la ventanilla, no sé si quedó enganchada, pero cayó al piso y se golpeó la cabeza. No sé si el carro la arrastró, pero sí giró antes de caer, por la fuerza del carro al arrancar”.

Ese testimonio, para el abogado Cadena, es una evidencia clara de que los cargos a imputar deben cambiar. La tesis que defenderá para realizar ese cambio es que ”la joven se recostó en la camioneta y Paul arrancó. Ella perdió el equilibrio, quedó en el aire y se golpeó estrepitosamente contra el pavimento. No se de dónde sacan que la había expulsado viajando a 60 km/h”.

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Por este tipo de análisis y para llegar a estas conclusiones es que se ha retrasado la entrega de Naranjo a la Fiscalía. De acuerdo con el defensor, ”nos hemos demorado porque nos hemos tomado el trabajo de revisar todas las evidencias y concluimos que no estamos hablando de feminicidio. Últimamente las imputaciones buscan hacer el mayor daño posible y por eso muchos procesos no avanzan, porque luego no tienen cómo probar nada”.

En medio de esas críticas al ente acusador, Cadena asegura que propondrá estas y otras inquietudes al fiscal del caso. Si se logra, la entrega e imputación se realizará el próximo martes. ”Todo depende de lo que se hable ese día y qué cargo se le imputa. Si la Fiscalía le imputa el que, considero, debe ser, lo mas probable es que hable con Paul para que se presente. Si no, nos vamos a juicio”, concluye el abogado de Naranjo.

El choque de versiones del caso

Está por cumplirse un año de la muerte de Ana María Castro y apenas hasta la última semana se dieron los grandes avances de la investigación. Lo primero que se conoció fue la captura de Julián Ortegón, el pasado 23 de enero. De acuerdo con la Fiscalía, su captura se dio porque tiene evidencias suficientes para inferir que lo de Ana María Castro se trató de un feminicidio. Ese mismo día, el ente acusador le imputó ese delito a Ortegón e inició la búsqueda para lograr la captura de Naranjo.

La versión tanto de Julián como de Paul siempre ha sido muy similar y ha girado en torno a que la fatídica noche del crimen de Ana María transitaban en la camioneta de Paul sobre la calle 80 con carrera 69, a la altura de la estación de Transmilenio de las Ferias. El vehículo, en el que además de los dos amigos viajaban Ana María y Mateo, se dirigía hacia Pontevedra, donde queda el apartamento de Julián. Allí iban a continuarla fiesta que había iniciado horas antes en la zona rosa la Calle 116, en el norte de Bogotá.

Entonces, según la versión, cuando estaban en ese punto de la ciudad Paul Naranjo se dio cuenta que Mateo y Ana María estaban besándose en la parte de atrás del carro. “Veo esa escena, paro el carro y les digo: ‘respétenme. Quédense acá y váyanse para un motel’”. Después de eso, Julián les dijo que no los recibiría en su apartamento, así que se bajó para sacar de la camioneta a Ana María y Mateo. Al final, se montó de nuevo al vehículo y continuaron el recorrido original hacia el apartamento.

Esa teoría la soporta el testimonio de Mateo, quien es el único que no ha sido vinculado al caso. A pesar de que su primera versión era que él iba en un taxi detrás de la camioneta de Paul y vio cómo arrojaron a Ana María del vehículo, después, cuando habló con la madre de Ana María, aceptó que también iba en la camioneta. Desde ese momento Mateo sostiene la versión de que Paul y Ana María discutieron por celos y por eso los bajaron a ambos del carro. La discusión siguió y de pronto Paul arrancó muy fuerte. “Se la lleva, ella da unos giros y cae”, dijo Mateo.

Otra es la hipótesis que maneja la Fiscalía, que considera que el crimen se trató de un feminicidio. El ente acusador cree que a Ana María la habrían lanzado de forma violenta de la camioneta en la que se movilizaban. El punto en el que divergen las teorías de la Fiscalía y los sospechosos del caso es cuando Paul, quien pretendía a Ana María, se da cuenta dey que Mateo y ella se venían besando.

Durante la audiencia de legalización de captura de Julián Ortegón, el delegado de la Fiscalía aseguró que “al evidenciar que Ana María y Mateo están teniendo comportamientos libidinosos al interior del vehículo, y debido a sus estereotipos sobre los comportamientos que debería tener una mujer en sociedad, se salen de sus casillas y toman un comportamiento agresivo”.

Después de eso, contrario a la versión de los jóvenes, el ente acusador cree que Paul frenó la camioneta para sacar a Mateo y posteriormente “cierran la puerta del vehículo y continúan la ruta, dejándola incomunicada con Mateo. Se presenta una discusión y uno de ustedes le propina un golpe certero en el rostro”. En ese sentido, para la Fiscalía, Ana María recibió un golpe contundente que, sin embargo, no fue el que le causó la muerte.

Posteriormente, de acuerdo con el fiscal, a ella la habrían lanzado de forma violenta de la camioneta en la que se movilizaban, por lo que ella recibió un golpe contundente que le generó un trauma craneoencefálico que terminó con su vida. Para soportar esa hipótesis, la Fiscalía cuenta con un testimonio estrella: el del conductor de una plataforma de transporte que venía atrás de la camioneta y que dice haber visto cómo lanzaban a una mujer desde un vehículo en movimiento.

Además de ese testimonio, la Fiscalía cuenta con el informe de la necropsia, en el que se concluye que hubo un trauma de cráneo, de abdomen, raspaduras en varias partes del cuerpo e, incluso, lesiones en el hígado producto de un impacto. Por todo esto, la Fiscalía solicitó órdenes de captura contra Paul Naranjo y Julián Ortegón, como principales sospechosos de la muerte de Ana María Castro.

El caso se reanudará la próxima semana, cuando la defensa de Naranjo concrete las condiciones para que el joven se presente ante la Fiscalía y se inicie el proceso de imputación de cargos en su contra.

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