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El sindicato de Aguas de Bogotá y la Administración Distrital por fin llegaron a un acuerdo salarial. Diez sindicatos existen dentro de la entidad que hace parte de la Empresa de Acueducto del Distrito. De esos, nueve presentaron pliego de peticiones en octubre del año pasado y solo cinco, estuvieron negociando sus exigencias salariales con las directivas.
La discusión se tornó tensa en los últimos días, al punto de que “hubo escaramuzas” que los llevaron a plantear una operación tortuga en la recolección de basuras. Sin embargo, todo quedó solucionado cuando las partes llegaron a un acuerdo: un incremento del 8,67% para los empleados que ganan menos de $1 millón. Para los que ganen más, el porcentaje será inferior. A mayor salario, menor el aumento.
El alcalde Gustavo Petro celebró que las directivas y los trabajadores de la empresa pública de hayan llegado a un acuerdo. “Los felicito por llegar a un acuerdo, y los convoco, deben alistarse las centrales, la coordinadora sindical y debe convocarse a la solidaridad nacional porque hay que defender el derecho al agua potable y al saneamiento básico en Colombia”, dijo.
Para el mandatario, la desprivatización del servicio de aseo hace parte de las medidas para garantizar el agua potable y el saneamiento básico como derecho, tal como se estipula en una resolución de las Naciones Unidas impulsada por Bolivia y firmada por más de 100 países.
“La importancia de estos hechos, en mi opinión, marcan un cambio de paradigma en relación al modelo neoliberal en Colombia y tiene que ser extendido al país, es volver realidad la resolución de las Naciones Unidas, no es una mercancía, sino un derecho, y la actividad pública debe garantizar ese derecho”, aseguró el mandatario.
Afirmó que la desprivatización de los servicios públicos se convierte en una batalla política, debido a que la tendencia neoliberal es entregar a privados la prestación de servicios públicos y convertirlos en mercancía, no en derechos.
“Aquí hay una pelea política y una batalla por delante, tanto que aún no sabemos qué va a pasar con la empresa. Acabando este Gobierno, hay estrategias para que esto se acabe, quieren que el alcalde diga, estamos en libre competencia”, dijo Petro.
Aguas de Bogotá fue la empresa pública que el Distrito escogió para que asumiera la recolección de basuras en el nuevo esquema que planteó el mandatario Gustavo Petro desde diciembre de 2012.
Después del litigio con los operadores privados, terminó prestando el servicio en 12 de las 20 localidades de la ciudad (Engativá, Fontibón, Mártires, Barrios Unidos, Candelaria, Chapinero, Teusaquillo, Santa Fe, Antonio Nariño, Rafael Uribe, Usme y San Cristóbal). Por eso es sensible cualquier inconveniente que presenten sus operaciones.