Después de la escalofriante madrugada que vivieron los habitantes del barrio Villa Jacky de Ciudad Bolívar (Avenida Boyacá con calle 71 sur), el miércoles pasado, cuando las amenazas de deslizamientos de tierra los despertaron y los hicieron desalojar sus viviendas, 43 de las 102 familias afectadas ya llegaron a un acuerdo con Cemex, la empresa cementera responsable del debilitamiento de los suelos del sector.
De estas 43 familias que firmaron un contrato en el que la empresa se compromete a entregar un subsidio de $400.000 pesos mensuales durante seis meses y a comprar los predios de las casas averiadas y que revisten riesgo, 22 ya hicieron efectivo su trasteo, y 21 se preparan para abandonar sus viviendas. Del mismo modo, continúan las concertaciones entre Cemex y las 59 familias restantes, para que se ajusten a las alternativas ofrecidas.
Los deslizamientos aparecieron como consecuencia de la explotación de arena y grava en la zona del Tunjuelito. Desde entonces, un Puesto de Mando Unificado se dispuso para realizar un estudio exhaustivo del terreno y el Departamento de Prevención y Atención de Desastres (Depae), entró a desalojar a los habitantes en aras de prevenir emergencias.