11 Sep 2020 - 9:08 p. m.

Centro Cultural Julieth Ramírez, un clamor por la justicia y la paz

La comunidad de La Gaitana, Suba, creó un Centro Cultural en nombre de Julieth Ramírez, joven de 18 años que murió a causa de una bala perdida en la segunda noche de disturbios y protestas en Bogotá. Ellos piden justicia.
El Centro Cultural Julieth Ramírez fue creado por la comunidad en honor a Julieth Ramírez, una joven de 18 años que murió por una bala perdida en la segunda jornada de manifestaciones y disturbios en Bogotá. El centro, a través del arte y la cultura, exige justicia y una sociedad en paz.
El Centro Cultural Julieth Ramírez fue creado por la comunidad en honor a Julieth Ramírez, una joven de 18 años que murió por una bala perdida en la segunda jornada de manifestaciones y disturbios en Bogotá. El centro, a través del arte y la cultura, exige justicia y una sociedad en paz.

Julieth Ramírez, de 18 años, estudiaba psicología e inglés, y tenía un técnico en pedagogía infantil. Ver películas en la casa de una amiga era algo que usualmente hacía. El 9 de septiembre, en la segunda noche de disturbios y protestas en Bogotá, Ramírez murió por el impacto de una bala perdida. Hoy, el CAI de la Gaitana se conoce como el Centro Cultural Julieth Ramírez.

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Varios colectivos y jóvenes intervinieron el CAI La Gaitana con la intención de convertirlo en un espacio para el desarrollo de la lectura, la creación musical, la plantación de huertas y el arte en general. El Centro Cultural Julieth Ramírez es pensado por y para la comunidad. Por lo tanto, los habitantes del sector piden que el lugar se respete como un símbolo en honor a Ramírez y que no se convierta de nuevo en una estación de policía.

Mensajes como “Queremos paz y educación”, “Un centro de reclusión y tortura convertido en uno de creación y cultura”, y la exhibición de libros sobre los Derechos Humanos, son algunos de los elementos que se ven dentro del centro. Las personas reunidas allí piden justicia y el cese de la violencia. A esta iniciativa se ha sumado el apoyo de algunas personas en redes sociales.

Con el Centro Cultural Julieth Ramírez, la comunidad se resiste a la violencia y pide justicia. La apropiación del espacio demuestra que el arte, como vehículo de transformaciones sociales, es fundamental dentro de una sociedad.

Un hecho similar ocurrió en Santa María del Lago, donde un grupo de jóvenes transforma el CAI de la zona en una biblioteca popular.

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