La madrugada del martes solamente fue la ratificación de que lo que había sucedido en la noche del lunes no era sólo un mal sueño. Los habitantes del barrio La Israelita pudieron ver con la luz del día los estragos que había dejado el invierno. La mayoría de sus pertenencias había sido arruinada por las lluvias y en el interior de sus casas todo estaba lleno de lodo. El ambiente tenía un olor a moho intenso. Las mujeres no dejaban de sacar baldes llenos de agua del interior de sus viviendas.
Carmenza Ramírez, una de las vecinas del barrio, entre lágrimas, miraba cómo la casa que le había dejado de herencia su esposo fallecido había quedado entre el fango. Las fuertes lluvias habían inundado la calle de enfrente y las cañerías se habían tapado con las basuras. “El agua nos llegaba hasta las rodillas, lo peor de todo es que yo sufro de llagas por las úlceras y no me puedo mojar los pies porque se me infectan, además mi mamá de 80 años está inválida”, decía.
La noche anterior los vecinos se habían solidarizado con los más afectados. Doña Carmenza y su familia pasaron la noche en casa de una amiga. Luz Myriam López, otra de las víctimas del invierno, no entendía por qué los organismos distritales se habían demorado tanto en prestarles ayuda. “En la noche solamente vinieron unos muchachos de la defensa civil a ayudarnos a sacar el agua con unos baldes, pero apenas esta mañana llegaron los bomberos con sus motobombas”, afirmaba.
Hacia el mediodía la alcaldesa local, Diana Morales, junto con funcionarios del Hospital Pablo VI de Bosa, llegó hasta la calle 73A sur con carrera 79A. Según Morales, iban a hacer un censo de las cosas que se habían dañado y a revisar el estado de salud de doña Carmenza y su madre, que para esa hora ya no tenía reservas de oxígeno. Morales aseguró que la alcaldía local les entregaría colchones, frazadas y kits de salud para que pudieran pasar la noche.
En Bosa nueve barrios más se inundaron: El Anhelo —donde 13 familias resultaron afectadas—, Manzanares, Naranjos, Laureles, San José, Carlos Albán y Brasilia. Según los registros de la Dirección de Prevención y Atención de Emergencias (DPAE), en las localidades de Bosa, Fontibón y Kennedy un total de 65 predios fueron afectados, en los que se encontraban 120 personas, y se han entregado 100 kits con elementos de aseo, cobijas y colchones.
En el barrio La Israelita los habitantes le piden al cielo que cesen las lluvias para que por lo menos puedan terminar de secar sus viviendas. “El otro problema es que cuando haga sol nadie se va a aguantar los olores del agua estancada”, comentaba una de las vecinas.