Bogotá

8 Oct 2014 - 4:34 a. m.

Choque por prostitución en Usaquén

Exhibicionismo y actos sexuales en espacio público es el panorama que, según los vecinos, se vive en la zona. Trabajadoras sexuales aseguran que se van si el Distrito las reubica.

Laura Dulce Romero

Los vecinos del parque Francia, ubicado en la calle 105 con carrera 15, en la localidad de Usaquén, no quieren ver más trabajadoras sexuales en sus calles. Alegan que desde hace 10 años, esta zona residencial se ha convertido en el sitio de trabajo de un grupo de prostitutas que llegan desde las 6:00 p.m. a ofrecer sus servicios a los conductores que transitan por la zona. Preocupados y cansados de escenas inapropiadas en su sector, le piden al Distrito que reubique a las trabajadoras sexuales y recupere el espacio público.

Aunque desde hace varios años han denunciado la situación, la voz de protesta se hizo más fuerte el pasado viernes. A las 10:00 p.m., varios vecinos del barrio Santa Bárbara salieron, con pancartas en mano, a marchar. Con mensajes como “Alto a la prostitución en este sitio” o “Por nuestros menores de edad, NO a la presencia de trabajadoras sexuales en nuestros barrios”, le pidieron una vez más a la administración soluciones definitivas. Para ellos, los más perjudicados son los menores de edad que tienen que presenciar esta actividad a diario.

“Tienen acciones exhibicionistas desde las 6:00 p.m. Le muestran a uno los senos si pasa por ahí, sin importar si vamos o no con nuestros hijos. También nos preocupa que los espacios públicos se están utilizando para sus servicios. Hay gente que sale a trotar muy temprano y se encuentra con estas personas teniendo relaciones sexuales. Y ni hablar de los desechos que dejan: los condones están regados por todo el parque. Esto también es un tema de salud pública”, contó Adriana Cabra, habitante del sector.

Los vecinos también denuncian que hay establecimientos clandestinos que se dedican a ofrecer a las trabajadoras sexuales y que se camuflan como establecimientos donde se presta otro tipo de servicios. “Por ejemplo, frente a la estación de gasolina de la calle 104 con carrera 15 funciona un establecimiento que ofrece servicios de masajes, pero realmente es un lugar de prostitución”, denunció Cabra.

También es una prioridad para los habitantes enviarles un mensaje a los clientes, quienes, según ellos, son tan responsables en esta situación como las trabajadoras. Para Luz Daly Molina, habitante de la zona, con sus manifestaciones pretenden concientizar a estas personas de que el suyo no es un barrio indicado para buscar ni para ofrecer estos servicios, ya que para eso están las zonas de tolerancia, como el barrio Santa Fe.

Ante la protesta del pasado viernes, las trabajadoras sexuales reaccionaron agresivamente, lanzando botellas y piedras a los manifestantes. La Policía tuvo que intervenir para evitar lesionados.

Cindy, una de las trabajadoras sexuales, dijo que su actividad económica es legal y que la ley le permite ofertar su trabajo en el espacio público, siempre y cuando no preste su servicio en estas zonas. Agregó que ellas aceptarían ser reubicadas, pero ni el Distrito ni los habitantes han propuesto una mesa de concertación.

Para Vicky, quien trabaja en este sector desde los 15 años, a este argumento hay que agregar que los reclamos también deben ser para los clientes y las autoridades. “Este sector paga muy bien. En una noche me gano hasta $800.000. Si la clientela no viniera, pues no estaríamos acá. Y en cuanto a las autoridades, ellos también lo permiten. Muchas de las trabajadoras les pasan $30.000 por noche y ellos se hacen los que no ven nada. Esto es una doble moral permanente”, aseguró la trabajadora.

La verdad es que para las autoridades no ha sido nada fácil tratar el tema. Ya son tres los policías que han sido destituidos por denuncias de maltrato y discriminación. El coronel Carlos Hernández Roldán, comandante de la estación de Policía de Usaquén, dijo que el acompañamiento a la comunidad ha sido permanente, para que haya una mejor convivencia entre ellas y los vecinos, y agregó que mientras el Distrito no tome medidas, ellos no pueden retirar a las trabajadoras, a menos que violen el Código de Policía.

La respuesta de la Alcaldía Local no mejora la situación como los habitantes quisieran. Julieta Naranjo, alcaldesa de Usaquén, fue reiterativa al decir que no puede sacar a las trabajadoras sexuales porque ellas tienen derecho a transitar por las calles de la ciudad sin que nadie se lo impida. “Lo que pasa es que no hay actividad sexual en el espacio público. Por eso no se puede coartar la libertad de circulación. Cuando hay un acto sexual, la policía puede actuar, y lo estamos haciendo”, aseveró la alcaldesa.

Por lo pronto, el choque entre las dos partes seguirá: los vecinos del barrio Santa Bárbara continuarán con su protesta hasta que el Distrito saque a las trabajadoras sexuales del sector, y ellas seguirán allí hasta que les ofrezcan una alternativa. Lo claro es que se requieren medidas oportunas para recuperar la convivencia y evitar que la confrontación sea más agresiva.

 

lauradulce2@hotmail.com

@lauradulcero

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