Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Las clases de LGBTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales e Intersexuales) en colegios distritales de Bogotá han generado una fuerte polémica, pues algunos piensan que este tipo de talleres pretenden influenciar la orientación sexual de los jóvenes.
Según Promover Ciudadanía, la ONG encargada de dictar este tipo de materia, lo que se busca con esta enseñanza es combatir los altos índices de homofobia que se dan en los planteles educativos, en donde el rechazo se hace latente contra los jóvenes que no son heterosexuales.
Desde el año 2008 la administración del exalcalde Samuel Moreno Rojas se mostró interesada en el tema, y con base en un estudio de sexualidad, realizado por la Universidad Pedagógica y por Promover Ciudadanía, se contactó a la ONG para que presentara un proyecto piloto en seis colegios públicos.
Las clases de LGBTI tuvieron tanta acogida entre los profesores y estudiantes que la Secretaría de Educación suscribió tres convenios con Promover Ciudadanía, de 2008 a 2011, para que se dictaran talleres de este tipo en 35 colegios a 1.920 estudiantes.
“Los talleres están enfocados en derechos humanos, diversidad sexual y de género. Las clases las reciben jóvenes de 14 a 18 años. Buscamos combatir la homofobia, la discriminación, las burlas, los intentos de suicidio, la baja autoestima y la deserción escolar. Los talleres no van dirigidos a promover el lesbianismo, ni la homosexualidad. En las clases no se les habla de las prácticas sexuales, se habla de combatir la homofobia”, explicó Erik Werner, director de Promover Ciudadanía.
Para Werner, es clave que tanto docentes como estudiantes entiendan que si las personas heterosexuales tienen derechos a una educación, los homosexuales también.
“Ser homosexual no se aprende, se vive y se siente como ser heterosexual. El trabajo que hemos realizado lo hemos hecho desde la investigación social, saber qué piensan los jóvenes, qué dicen, qué sienten, partimos de las propias concepciones, prejuicios, miedos y que ellos se reconozcan como sujetos de derechos y sujetos sexuados, que tienen derecho a la educación sexual”, agregó.
Para Promover Ciudadanía, una de las grandes problemáticas es el acoso que viven los jóvenes homosexuales por las redes sociales, quienes se exponen a burlas y críticas que son “extremadamente duras”.
La ONG busca que la actual administración suscriba un nuevo convenio para seguir con los talleres, pues todavía falta que por los menos el 50% de los estudiantes aprendan de esta materia.
La meta no es sólo aumentar la cobertura en los colegios públicos de Bogotá sino en los privados, en donde este tipo de talleres es nulo y también se hace evidente el rechazo que sufren los jóvenes homosexuales.
La pasada administración invirtió más de 120 millones de pesos en tres convenios. Las clases de LGBTI están a cargo de expertos en temas de sexualidad que hacen parte de la ONG Promover Ciudadanía.
Twitter:@PaulaCastilloL