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Un lamentable desenlace tuvo la búsqueda por la desaparición de Alejandro Gerardo Calderón Hernández, un comerciante costarricense de 42 años, cuyo rastro se perdió en Bogotá el pasado 29 de mayo después de salir a cenar cerca del hotel donde se hospedaba durante un viaje de negocios.
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Tras una semana de indagaciones, la Fiscalía Seccional Bogotá dio a conocer del hallazgo y posterior identificación del cuerpo del empresario. El ente investigador reveló que el cuerpo fue encontrado el 30 de mayo, pero no había podido ser identificado. Entre tanto sus familiares viajaron a Colombia y continuaban la angustiante búsqueda.
Lo último que supo la familia de Calderón Hernández era que el empresario había dejado buena parte de sus pertenencias en el hotel donde se hospedaba. Las sospechas se acentuaron cuando dejó de comunicarse por completo con sus allegados desde la noche del viernes 29 de mayo.
Con esa incertidumbre transcurrió una semana sin respuestas hasta que este 10 de junio, la Fiscalía indicó que el Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses estableció la plena identidad del cuerpo hallado el 30 de mayo en un hostal de La Favorita.
Aunque finalmente se concluyó que era el ciudadano costarricense, las autoridades no esclarecieron las circunstancias del hallazgo ni el por qué el empresario se encontraba en ese lugar. Lo que adelantó el ente investigador es que el hombre habría muerto por una falla cardiaca sin indicar si se pudo tratar de un delito u otra circunstancia.
“Un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá asumió la indagación del caso”, señaló la Fiscalía.
Viajó a Bogotá por trabajo
De acuerdo con la información divulgada por medios costarricenses, Calderón había viajado a Bogotá para realizar actividades comerciales relacionadas con la compra de mercancía destinada a su negocio en Costa Rica. Durante los primeros días de su estadía mantuvo comunicación normal con sus familiares y no reportó ningún problema.
La última vez que sus allegados tuvieron contacto con él fue el viernes 29 de mayo. Según relató su pareja sentimental, el comerciante le informó que saldría a comer cerca del hotel donde estaba hospedado. Después de ese mensaje, no volvió a responder llamadas ni mensajes.
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