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8 Jan 2021 - 2:33 a. m.

Como al comienzo, Bogotá entra en cuarentena total

El aumento de los casos ha encendido las alertas no solo por un incremento en la transmisibilidad del virus, sino porque las UCI están llegando a su máxima ocupación. Junto a la cuarentena por localidades también se decretó el toque de queda. Para algunos expertos, las medidas llegan tarde.

Esperanza de la Calle (bogota@elespectador.com)

Kennedy, Fontibón y Teusaquillo seguirán en cuarentena hasta el 21 de enero.
Kennedy, Fontibón y Teusaquillo seguirán en cuarentena hasta el 21 de enero.
Foto: GUSTAVO TORRIJOS

Por cuatro días, a partir de hoy, Bogotá volverá a tener cuarentena completa. Una serie de hechos que se han venido desencadenando en las últimas semanas provocaron el aumento de la ocupación de unidades de cuidados intensivos (UCI), que ya alcanza el 84 % para COVID-19, razón por la cual el Distrito declaró nuevas medidas: la cuarentena por localidades y el toque de queda nocturno, que se irán alternando hasta el 21 de enero, con el fin de evitar que el segundo pico de la pandemia sea mucho peor que el primero.

Las causas de la situación actual son varias. Tras el fin de las cuarentenas sectorizadas, la ciudad entró en octubre en un esquema de reactivación con el que se fueron relajando las medidas de aislamiento. Aunque se siguió promoviendo el uso del tapabocas y el constante lavado de manos, así como el llamado a evitar las aglomeraciones, la presión que generó el segundo día sin IVA, sumada a las compras y festividades navideñas, fueron generando a lo largo de diciembre un aumento de los contagios y con ello el de la ocupación de las UCI.

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En total, en la capital hay 2.265 camas de UCI, de las cuales 1.765 se están utilizando para atender pacientes contagiados. Ha sido tal el incremento, que la disponibilidad hoy es de solo el 13,5 %, por lo que la gran mayoría de centros de atención ya han reportado que no pueden recibir más pacientes. Además de esto, al menos seis instituciones han hecho pública su preocupación porque sus salas de urgencias tienen una ocupación más alta de lo que pueden atender, como es el caso de la Fundación Cardioinfantil, el Hospital Universitario Méderi, la clínica Reina Sofía y los hospitales San Ignacio y San José.

En este punto se ha centrado la controversia de los últimos días. Además del llamado que hizo el Colegio Médico de Bogotá por la alta ocupación y los retrasos para encontrar camas UCI para nuevos pacientes, en especial con comorbilidades, se sumó la alerta que lanzó la Personería ante el subregistro de camas. La Secretaría de Salud respondió que ya se hizo el cotejo entre camas activas y las disponibles con equipo y personal, y se establecieron como ocupadas 75 UCI de más, que ya fueron incluidas en el conteo.

Las cifras de contagio también preocupan. La ciudad pasó de un promedio de 2.000 casos diarios en noviembre a más de 3.000 para final de año y en los últimos días las cifras han estado por encima de los 5.000 registros al día. Si bien en parte se ha debido al aumento de pruebas, también han estado subiendo los reportes a tal punto que hoy una de cada tres muestras es positiva.

Los casos activos van en aumento y se encuentran sobre 41.564, siendo las localidades de Suba Kennedy, Engativá, Usaquén, Fontibón y Bosa las que más casos reportan, mientras que con respecto al rt (tasa de contagio o capacidad de que un positivo contagie a otras) la ciudad pasó de estar en 0,8, después del primer pico de la pandemia, a pasar a 1,08, lo cual implica que una persona es capaz de contagiar a otra y el virus es mucho más transmisible.

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Las medidas

Ante este panorama, la alcaldesa Claudia López suspendió sus cuestionadas vacaciones, se puso al frente de la ciudad y ayer anunció las nuevas restricciones en la capital. La más grande es sin lugar a dudas la cuarentena estricta a la que entra toda la ciudad a partir de hoy y hasta el martes, en similares circunstancias a la que se implementó al comienzo de la pandemia.

El decreto de las nuevas medidas indica que se restringe la circulación de ciudadanos y vehículos hasta las 4:00 a.m. del próximo 12 de enero. A partir de ese día y hasta el 18 de enero seguirán en cuarentena las localidades de Suba, Engativá y Usaquén, que ya tenían restricciones desde el martes, mientras que Kennedy, Fontibón y Teusaquillo tendrán que permanecer en aislamiento hasta el 21 de enero. Las restricciones son similares a las de la primera cuarentena, por lo que se permite a una persona de la familia salir a mercar, así como salir a hacer ejercicio una hora y asistir a citas médicas programadas.

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Además, se decretó el toque de queda nocturno tal como lo indicó el Gobierno Nacional, por lo que regirá entre el 12 y 16 de enero entre las 8:00 p.m. y 5:00 a.m. Pese a ello, Transmilenio anunció que su flota troncal y el SITP funcionarán en sus horarios habituales, hasta las 10:00 p.m., con el fin de dar alternativas de movilidad a quienes tienen excepciones.

En este grupo se encuentra el personal de salud, seguridad y vigilancia, Policía, transporte público, domicilios (hasta las 10:00 p.m.) y quienes tienen a su cargo menores de edad y personas enfermas. También se permite la salida de vehículos para la atención médica y veterinaria, los de la cadena logística de artículos de primera necesidad, comercio electrónico, servicios públicos, servicios funerarios, contratistas que estén ejerciendo funciones relacionadas con la pandemia, programas sociales y obras civiles, así como viajeros que entran o salen de Bogotá por desplazamientos programados con anterioridad.

Asimismo, se mantendrán medidas que se han decretado en los últimos días, como la ley seca desde las 6:00 p.m. de mañana hasta las 5:00 a.m. del 12 de enero, mientras que en las seis localidades con cuarentenas sectorizadas la restricción va hasta el 18 de enero. El pico y cédula también se extendió por todo el mes para el abastecimiento y el ingreso a entidades bancarias y notarías.

Frente a las nuevas medidas, Luis Jorge Hernández, médico experto en salud pública de la U. de los Andes, considera que estas determinaciones son más reactivas que preventivas y responden a una situación que ya está ocurriendo en la ciudad. “Lo ideal hubiera sido tomar medidas de este tipo durante la Noche de Velitas, el 24 y el 31 de diciembre, para la final de fútbol o las aglomeraciones para compras y ver luces. Todo lo que se hace ahora es una respuesta a lo que pasa”.

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El experto también consideró que ahora se debe medir muy bien el impacto de cada medida, teniendo en cuenta que se están atribuyendo las restricciones a la nueva cepa, pero ya se ha visto que aún no hay suficiente evidencia de eso. “A veces las decisiones se toman más con corazonadas. Podría mejor hacerse por UPZ, e incluso por cuadras, algo mucho más focalizado. Tomar estas decisiones por localidades que tienen todos los estratos es muy difícil. En esto no sirve el ‘manejo de montoneras’ y hay muchas dudas. Por eso el Ministerio de Salud mostró reservas, pues la información no es tan satisfactoria”, agregó.

En esto coincidió Fernando de la Hoz, profesor de epidemiología de la Facultad de Medicina de la U. Nacional, quien de entrada duda de la efectividad de que la cuarentena dure solo cuatro días. “No es tan eficaz como una de ocho días, que tiene en cuenta los períodos de incubación del virus. Sin embargo, si uno se pone en los zapatos de quienes toman las decisiones también hay que ver que estaba en marcha la recuperación económica, y eso pesa a la hora de considerar el número de días de aislamiento”.

Con respecto a la elección de las localidades que entran en cuarentena sectorizada y a que se haya excluido a Ciudad Bolívar, pese a su alto número de casos activos y tasa de contagio, el docente destacó que puede relacionarse con la cantidad de camas UCI disponibles en esas localidades. “Algunas tienen ocupación cercana o que pasan el 100 %. No obstante, no se sabe cuál es el valor de estas medidas sobre la ocupación de camas y muertes”, añadió, pues resaltó que de las cuarentenas que hubo el año pasado no hay un informe oficial sobre la eficacia de esas medidas y cuántas hospitalizaciones o muertes se evitaron.

Aunque la Alcaldía reiteró en constantes ocasiones que esperaba atravesar el segundo pico sin cierres, las condiciones epidemiológicas llevaron a extremar las medidas, principalmente por la indisciplina en Navidad. El martes se evaluará la efectividad de los cuatro días de la cuarentena general, pero muy probablemente se tomarán nuevas medidas dependiendo del compromiso ciudadano y no varíe la ocupación de las UCI.

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Comercio pide respaldo ante las cuarentenas y toques de queda

La otra cara de la moneda es lo que puede generar en la economía, cuyo plan de recuperación llevaba cerca de cuatro meses. Al respecto, el presidente de la Federación Nacional de Comerciantes, Jaime Alberto Cabal, manifestó con preocupación que, más allá de Bogotá, seguramente con las nuevas restricciones se vivirá un escenario similar al que registró el país en agosto de 2020, “con indicadores de destrucción de empresas y plazas de trabajo”, dijo.

Por su parte, la presidenta de la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, Rosmery Quintero, aseguró que este sector no puede soportar otro confinamiento, ya que muchas están endeudadas y haciendo grandes sacrificios económicos.

Todos coinciden en que, más allá del confinamiento, la respuesta está en que las autoridades ejerzan un control en el cumplimiento de las medidas de bioseguridad, pues ven con preocupación la “indisciplina social” de las últimas semanas.

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