
Steven Morales fue condenado por hurto calificado agravado por un hecho del que no tuvo nada que ver.
Foto: U. Manuela Beltrán
Imagine ir por la calle, un día cualquiera, rumbo al trabajo, a realizar una diligencia o a un puesto de votación, y en una rutinaria verificación de identidad las autoridades le notifiquen que existe una orden de captura en su contra para cumplir una condena, de meses o años, por robo, extorsión u homicidio. Esto último fue lo que le ocurrió a Manuel Mena, un humilde chocoano, que vino a Bogotá a buscar trabajo y le apareció una condena de 18 años por un homicidio que no cometió.
El caso Mena
El caso ocurrió en 2006 y Mena terminó pagando cuatro años en...

Por Juan Camilo Parra
Periodista egresado de la Universidad Externado de colombia con experiencia en cubrimiento de orden público en Bogotá.jparra@elespectador.com
Conoce más
Temas recomendados:
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación