30 Jan 2021 - 3:47 p. m.

Condenan a dos de los responsables por desaparición de jóvenes en Cerro Norte en 2017

Por el asesinato y posterior desaparición de Brayan Montaña Pulido (de 17 años), Mauricio Castillo (de 16) y Juan Esteban Moreno (de 14), dos personas aceptaron su responsabilidad y pagarán 17 años de cárcel.

El juzgado tercero penal especializado de Bogotá condenó a 17 años de prisión a dos de los responsables de la muerte y desaparición de los jóvenes Brayan Montaña Pulido (de 17 años), Mauricio Castillo (de 16) y Juan Esteban Moreno (de 14), en Usaquén, el 22 de febrero de 2017. Los restos de los adolescentes fueron encontrados en mayo de 2019, tras dos años de incertidumbre para sus familias. Un tercer responsable ya había sido condenado en diciembre del año pasado.

(En contexto: Restos hallados en Cerro Norte sí corresponden a jóvenes desaparecidos en Usaquén)

La condena de 17 años recae sobre Brayan Alexánder Martínez Muñoz y Héctor Medardo Duarte, quienes firmaron en diciembre pasado un preacuerdo con la Fiscalía, que fue legalizado por un juez esta semana, y aceptaron así ser culpables de los delitos de desaparición forzada agravada; fabricación, tráfico, porte o tenencia de armas de fuego, accesorios, partes o municiones; y hurto calificado y agravado. Además del tiempo en prisión, pagarán una multa de 3.333 salarios mínimos mensuales vigentes.

Los tres jóvenes desaparecidos, Pulido, Castillo y Moreno, trabajaban como domiciliarios frente a un supermercado del barrio San Cristóbal Norte, en Usaquén, y desaparecieron a las 6:45 de la tarde del 22 de febrero de 2017, a bordo de una camioneta Land Cruiser Vinotinto, por la calle 163. Más de una semana después de que su familia denunciara su desaparición, las autoridades encontraron el vehículo en el barrio Santa Isabel, al sur de Bogotá: lo habían modificado y le habían cambiado la placa.

(En contexto: Tras el rastro de los tres menores desaparecidos en San Cristóbal Norte)

La hipótesis del caso, que llevó un fiscal de la seccional Bogotá, era que “un grupo de personas hurtó la camioneta en la que se movilizaban los menores, a quienes bajaron del vehículo y los trasladaron a una zona boscosa, donde les dispararon y abandonaron sus cuerpos”. Desde que se estableció esa teoría de caso, se realizaron múltiples excavaciones en el sector donde fueron vistos por última vez. Esas diligencias dieron fruto, finalmente, dos años después del crimen.

En mayo de 2019, cuando Medicina Legal les confirmó a los familiares de los tres menores de edad que los restos encontrados en zona boscosa del barrio Cerro Norte. “Expertos forenses del departamento de genética del Instituto de Medicina Legal confirmaron que el cotejo de ADN coincide con el de los padres de los tres menores”, dijo en ese momento la vicefiscal de entonces, María Paulina Riveros.

El anuncio coincidió con el inicio del proceso penal, pues esa misma semana habían sido capturados tres hombres y una mujer, señalados de participar en el crimen. A finales del mismo año, capturaron a alguien más: Andrés Garzón Hilarión, quien fue el primero en ser condenado, en diciembre del año pasado a 43 años de cárcel.

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