Familiares y amigos del docente Kevin Santiago Ángel Garzón, de 31 años, le perdieron la pista el 20 de mayo y ese día reportaron su desaparición. Sin embargo, de acuerdo con la Fiscalía, su cuerpo llegó a Medicina Legal el 22 de mayo y allí tardaron tres días para identificarlo plenamente. Los hechos que rodean su caso causan extrañeza entre sus allegados que, en medio de las arduas labores de búsqueda, se enteraron por los medios de que su cuerpo lo habían encontrado días antes en Kennedy.
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“Él era hijo único. Estamos devastados con la noticia. La preocupación comenzó cuando su mamá le preguntó a las 11:00 p. m., vía WhatsApp, ¿por qué no había llegado a la casa? y él no respondió”, dijo a El Espectador su padrastro Fernando Buitrago.
La desaparición
Lo último que se supo del paradero del docente es que fue visto el pasado miércoles 20 de mayo, tras realizar su jornada diaria de entrenamiento en un gimnasio de la localidad de Kennedy. La situación motivó su búsqueda en Bogotá y municipios cercanos de Cundinamarca, así como la emisión de una alerta urgente de la Fiscalía. De acuerdo con el relato de sus familiares, el día de su desaparición, Ángel Garzón salió inicialmente hacia la institución educativa Santiago de las Atalayas, ubicada en la localidad de Bosa, donde ejercía como docente.
A lo largo de la jornada mantuvo contacto con su madre, Marta Garzón, registrándose la última comunicación formal hacia las 6:20 p.m. En ese mensaje, el profesor le manifestó que se encontraba en un gimnasio SmartFit, del barrio Gran Colombiano, en la localidad de Kennedy, realizando su rutina diaria de entrenamiento. Su madre detalló que el docente acostumbraba a avisar cuando iba de camino a casa y solía llegar casi a las 11:00 p.m. Sin embargo, esa noche no regresó.
Mensajes leídos
Hay detalles que llaman la atención de las autoridades y en los que se centran para guiar la investigación: si bien los mensajes enviados la noche de la desaparición a través de WhatsApp aparecían como leídos, el profesor nunca respondió, una conducta que sus allegados percibieron como “inusual”. Este hecho se agravó cuando, horas después, su teléfono celular dejó de recibir mensajes y llamadas telefónicas.
Ante la falta de respuestas, familiares y amigos iniciaron infructuosos recorridos por hospitales, centros asistenciales y sedes de Medicina Legal. A estas labores de búsqueda se sumaron estudiantes del colegio donde le trabajaba, compañeros docentes y grupos de motociclistas cercanos al profesor, quienes adelantaron jornadas de apoyo y recorridos por diferentes sectores del sur de Bogotá.
En 2025 bogotá reportó el 42% de las desapariciones del país
Las cifras sobre desapariciones en Bogotá muestran un panorama preocupante. Según datos citados en el Concejo de Bogotá, solo en 2025 se reportaron 882 personas desaparecidas, lo que representó el 42 % de los casos del país. En ese contexto, la capital concentra históricamente buena parte de esos casos. Medicina Legal había advertido años atrás que la ciudad pasó de registrar 3.201 desapariciones a 3.539 en un periodo de tres años, con mayores reportes en localidades del sur como Kennedy y Ciudad Bolívar.
Mientras las autoridades identifican las causas de la muerte del docente, la familia exige justicia: “Estamos esperando que Fiscalía nos entregue más detalles de la investigación, dijo su padrastro.
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