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Cundinamarca presentó una nueva serie de estampillas que busca proyectar su historia, sus transformaciones recientes y algunos de sus símbolos más visibles más allá de las fronteras del país. Se trata de una emisión filatélica, ideales para colecciones, compuesta por 12.000 sellos que circularán a través de la red postal internacional y que ponen el foco en tres referentes: Policarpa Salavarrieta, el proyecto RegioTram de Occidente y el Cundinamarca Fest 2025.
La colección, denominada Hitos de Cundinamarca, fue presentada en Bogotá por el gobernador Jorge Rey, la ministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, Carina Murcia, y el presidente del operador postal 4-72, Fuad Abdala. La emisión cuenta con autorización del Ministerio TIC, hecho que le otorga validez jurídica y permite su circulación en 192 países.
Más allá del acto protocolario, la iniciativa se inscribe en una tradición filatélica (es decir, un conjunto de estampillas oficiales emitidas para circulación postal y colección, con valor histórico y patrimonial) que convierte las estampillas en registros de época. Cada una funciona como una pieza documental que fija una narrativa sobre el territorio y sus prioridades: la memoria histórica, la infraestructura de transporte como apuesta de desarrollo y los eventos culturales como estrategia de proyección regional.
Uno de los sellos está dedicado a Policarpa Salavarrieta, figura central de la independencia nacida en el municipio de Guaduas en 1975 y símbolo de resistencia y participación femenina en la historia nacional. Otro destaca el RegioTram de Occidente, el proyecto de transporte férreo que busca conectar a Bogotá con municipios de la sabana occidental y que se ha convertido en una de las principales apuestas de movilidad del departamento. El tercero hace referencia al Cundinamarca Fest 2025, un evento concebido como vitrina de emprendimiento, cultura y turismo para los 116 municipios del departamento.
Según las autoridades, la circulación de estas estampillas no solo tiene un valor simbólico, sino también patrimonial. Al integrarse al sistema postal oficial, los sellos pasan a formar parte del acervo documental del país y se convierten en objetos de colección que pueden perdurar más allá de coyunturas políticas o administrativas.
El proceso de matasellado (en el que se estampan los sellos en las estampillas), realizado durante el lanzamiento, marca el inicio formal de la circulación de la serie. A partir de ahora, las estampillas podrán encontrarse en oficinas postales y llegar a manos de usuarios y coleccionistas en distintos continentes, llevando consigo una versión condensada de lo que hoy Cundinamarca decide mostrar al mundo.
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