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Cundinamarca continúa reforzando su capacidad de respuesta frente a los incendios forestales ante los pronósticos que advierten sobre la posible llegada de un fenómeno de El Niño de alta intensidad. Como parte de esa estrategia, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Gobernación del departamento acordaron disponer de un helicóptero para la atención de emergencias ambientales hasta finales de 2027.
La medida busca avanzar en lo fundamental: reducir los tiempos de respuesta y fortalecer las labores de extinción de incendios, especialmente en zonas de difícil acceso. La aeronave también podrá ser utilizada para el transporte de personal especializado, suministros y operaciones de rescate.
El convenio fue suscrito entre la CAR y la Unidad Administrativa Especial para la Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca (UAEGRD). Según lo informado por las entidades, la Corporación financiará cerca del 78 % de los recursos requeridos para la iniciativa.
La decisión se produce en un contexto de creciente preocupación por los efectos de la variabilidad climática. De acuerdo con la CAR, entre 2024 y 2025 se perdieron cerca de 5.000 hectáreas de bosques nativos a causa de incendios forestales.
“Esta estrategia representa una medida preventiva para afrontar los desafíos que podría generar un fenómeno de El Niño prolongado”, señaló Alfred Ballesteros, director general de la CAR.
La aeronave contará con sistema Bambi Bucket, un dispositivo utilizado para descargar grandes volúmenes de agua sobre incendios forestales que se usó ampliamente durante los incendios forestales que sacudieron los cerros orientales de Bogotá a inicios de 2024. Según la Gobernación, el apoyo aéreo se coordinará con los cuerpos de bomberos de los municipios que hacen parte de la jurisdicción de la CAR.
¿Por qué preocupa la llegada de El Niño?
La estrategia anunciada por las autoridades responde a los pronósticos de agencias climáticas nacionales e internacionales que anticipan la posible llegada de un fenómeno de El Niño de gran intensidad. Algunas estimaciones advierten, incluso, la posibilidad de un Superniño.
Este evento suele estar asociado con una disminución considerable de las lluvias y un aumento de las temperaturas, condiciones que favorecen la propagación de incendios forestales y aumentan la presión sobre los ecosistemas y las fuentes hídricas.
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