2 Jun 2020 - 10:26 p. m.

De este tamaño es el impacto ambiental por deforestación en el parque Entrenubes de Bogotá

Cerca de 18 hectáreas del polígono La Esmeralda fueron seriamente afectadas por personas que intentaban apropiarse de los terrenos para venderlos a ciudadanos en condiciones de vulnerabilidad. Aproximadamente fueron talados y afectados 80.000 árboles.
El Parque de Montaña Entrenubes está ubicado en el extremo suroriental de Bogotá y está conformado por los cerros de Guacamayas, Juan Rey y Cuchilla del Gavilán.
El Parque de Montaña Entrenubes está ubicado en el extremo suroriental de Bogotá y está conformado por los cerros de Guacamayas, Juan Rey y Cuchilla del Gavilán.

La Secretaría de Ambiente señaló en las últimas horas que, debido a la tala y quema de árboles en el polígono la Esmeralda, en el parque ecológico de montaña Entrenubes, se han visto afectadas cerca de 18 hectáreas del patrimonio ambiental de los bogotanos, es decir, una extensión semejante a 25 veces el estadio El Campín de Bogotá. Este martes, se conoció que cerca de 80 personas, que el pasado domingo habían intentado ocupar predios de esta zona de la localidad de Usme, quemaron y talaron árboles con el objetivo de preparar el terreno para edificar viviendas de manera ilegal.

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Carolina Urrutia, secretaría de Ambiente, explicó que en esta zona “los tierreros están ofreciendo ‘protección’ y suelo dentro de las áreas protegidas y que son patrimonio ambiental de todos los ciudadanos. Además, están poniendo en riesgo su vida mientras talan y queman nuestros recursos naturales”.

Según señaló la funcionaria, el polígono en donde se han venido presentando estas afectaciones tiene 31 hectáreas, de las cuales cerca de 18 se han visto afectadas por las actividades de construcción y ocupación ilegal, que presuntamente son realizadas por grupos al margen de la ley y narcotraficantes, que venden estos predios a personas vulnerables de la capital. Urrutia afirmó que “la pérdida de cobertura vegetal corresponde a bosque altoandino, por lo que su impacto negativo es aún mayor y su recuperación completa puede tardar décadas.

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Lo más delicado del asunto son los daños ambientales por la tala masiva de árboles, quemas, remoción indiscriminada de cobertura vegetal]; adecuación de suelos para estructuras y ocupaciones informales, y la afectación de nacimientos de agua, que posteriormente alimentan la quebrada Yomasa. Por ejemplo, estas actividades han deteriorado el suelo, la calidad del aire y la flora.

Estimaciones del Distrito señalan que talaron o afectaron al menos 80.000 árboles nativos, en los que se encuentran especies como salvio negro, arrayán negro, encenillo, gaque, sietecueros real, tuno, tuno esmeraldo, chilco, laurel, sauco, helecho arborecente y Fucsia arbustiva.

Lo grave del asunto es que Entrenubes, conformado por los cerros Guacamayas, Juan Rey, Cuchilla del Gavilán, es la reserva natural más importante del suroriente de la ciudad, pues es un ecosistema de alta montaña, que ofrece bienes y servicios ambientales a toda la ciudad. Además, es el hogar de especies de flora y fauna que habitan entre sus 626 hectáreas, lo que enriquecen la biodiversidad en el sur de la capital.

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Por esta razón, desde mayo la Alcaldía Local de Usme ha venido realizando operativos de seguimiento e inspección para retirar las ocupaciones ilegales que se han presentado en la zona, esto con la participación de las Secretarías de Gobierno, Ambiente, Hábitat e Integración Social, así como la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el Idiger, la Personería y la Policía Nacional.

“Bogotá necesita áreas naturales que protejan sus fuentes de agua y de aire como en el caso de Entrenubes. De ninguna manera estas zonas pueden ofrecerse a procesos de urbanización, estaríamos perdiendo la base sobre la cual se construye la calidad de vida de las personas del suroriente de la ciudad”, agregó la secretaría de Ambiente.

Precisamente, debido a la contingencia ambiental en la zona, el Distrito remitió el pasado 26 de mayo un concepto técnico a la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en la cual se evidencian los daños ambientales para que inicie los respectivos procesos sancionatorios. A su vez, durante las últimas horas, la Secretaría de Seguridad reportó la captura de nueve personas a las que se les imputará cargos por delitos ambientales.

“Necesitamos encontrar juntos una solución a este reto. La solución a esta difícil coyuntura no puede ser un atentado contra los recursos naturales por parte de unos cuantos criminales”, aseguró Carolina Urrutia.

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