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El concejal Roberto Sáenz solicitó a las autoridades distritales instalar urgentemente mesas de trabajo con las comunidades que han alertado sobre casos de “arboricidios” en diferentes zonas de la ciudad.
El cabildante se refirió a casos, a su juicio alarmantes, en los que vecinos han ejercido control ciudadano sin obtener respuesta de las entidades distritales. “En los Cerros Orientales ciudadanos han denunciado graves atentados contra el arbolado en el desarrollo de proyectos urbanísticos”.
Según las denuncias que ha recibido el concejal, los vecinos del barrio Bosque Izquierdo se han quejado por la grave afectación ambiental que producirá la construcción del proyecto Think de la constructora Ramón H. Coninsa de Medellín.
De acuerdo a información suministrada por Sáenz, el urbanista Fernando Cortés, profesor de la Universidad Nacional, elaboró un informe que evidencia la “catástrofe ambiental” que se avecina y los riesgos inminentes que generará el proyecto sobre el barrio Bosque Izquierdo.
El concejal citó el informe elaborado por el profesor Cortés en el que concluye que el proyecto “disminuye la oferta de áreas verdes existentes en el sector, incrementando el déficit de área verde-libre por habitante. Destruye la arborización existente, sembrada por los vecinos, eliminando la posibilidad de absorción de CO2 y generación de oxígeno, aspecto crítico en el centro de la ciudad”.
La Asociación Amigos de la Montaña, dice Sáenz, ha venido alertando sobre la reactivación del proyecto Cerro Verde en los Cerros Orientales, evidenciando el traslado de maquinaria para remover el terreno y la afectación de árboles en la zona.
Así mismo, el concejal Sáenz habló de las constantes denuncias de los residentes del centro de Bogotá y vecinos de la Universidad Externado de Colombia que alertan a las autoridades sobre la afectación ambiental que genera la construcción de dos torres de ocho pisos y tres sótanos.
"Registramos un importante ‘arboricidio’ en un sector de los Cerros Orientales de Bogotá que es área protegida hacia el oriente de la Avenida Circunvalar. La comunidad del sector está indignada frente a la amenaza que representa esta urbanización que ya destruyó un bosque que debería ser de todos los bogotanos. Han solicitado a las autoridades conocer los permisos que dieron vía libre a esta construcción sin obtener respuesta. Incluso han sido reiterativos en denunciar que la curaduría les ha negado el derecho a participar como parte afectada en el proceso de adjudicación de la licencia", denunció el concejal.