Líderes sociales de la localidad de Ciudad Bolívar denunciaron que fueron víctimas de un hostigamiento por parte de un hombre armado que los amenazó el pasado 23 de agosto, por lo que exigen al Distrito y al Gobierno Nacional tomar acciones para protegerlos.
Se trata de Luceris Segura, Bertilda Salas, Edwin Segura, Gloria de Jesús Rodríguez Galeano, Samuel Flores Martínez, Willington Clavijo Salas, quienes hacen parte de la corporación Caimacán, la junta de acción comunal del barrio Casa Grande, la mesa técnica de trabajo de Altos de La Estancia, la coordinadora cívico popular de Ciudad Bolívar y la coordinación nacional de procesos sociales Marcha Patriótica.
De acuerdo con la Red Popular de Derechos Humanos de Bogotá, los hechos se presentaron el pasado 23 de agosto, en el barrio María Cano. Un hombre armado se acercó a los líderes y los amenazó, por lo que estos decidieron entrar a un establecimiento público donde permanecieron un largo rato, ya que el sujeto se quedó en la entrada del lugar.
Pero no es la primera vez que estos líderes son amenazados. En agosto y noviembre de 2016, tres de estos fueron nombrados en panfletos amenazantes que fueron repartidos en la zona, mientras que el año pasado Edwin Segura sufrió un atentado del que salió herido.
Por esta razón, la organización solicitó al Gobierno Nacional que "adelanten las acciones pertinentes a fin de garantizar los derechos constitucionales a la vida, la seguridad personal, la integridad física y psicológica, la intimidad personal, familiar y de su hogar, a la honra y reputación, la libre asociación y organización, de las personas amedrentadas en la presente denuncia".
Por otro lado, pidieron a la Defensoría y a la Personería investigar los hechos que rodearon el hostigamiento, así como agilizar los procesos judiciales pertinentes.
En el Congreso, la representante a la Cámara por Bogotá, Katherine Miranda, realizará este miércoles 5 de septiembre un debate de control político por la situación de los líderes sociales del país. "Si los líderes son certificados, les entregan un celular viejo sin señal y un chaleco antibalas que los señala tácitamente como informantes y si no se certifican los matan, porque quedan absolutamente vulnerables a la sentencia mortal de sus perseguidores", dijo la congresista.