Los habitantes del conjunto residencial San Jerónimo de Yuste, en el sur de Bogotá, se sienten nerviosos cada vez que aparece una nueva grieta en las estructuras de las torres.
Aseguran que cuando se mudaron los edificios estaban separados por pocos milímetros y que ahora hay un espacio de 27 centímetros.
Avelino Higuera, quien vive en la torre II de la unidad, en diálogo con Caracol Radio, dijo que las torres se siguen corriendo. “La constructora lo único que ha hecho es pintar las grietas, siento que se están desplazando".
El conjunto residencial tiene seis torres, en donde viven unas 28 familias en cada edificio, una de las edificaciones ya fue desalojada.
Compensar, que construyo los edificios, realiza monitores constantes. Se espera que en un mes se conozcan los estudios que se han adelantado para saber si hay riesgo de colapso.