Una investigación hecha por el concejal Felipe Ríos en 12 localidades de la ciudad apuntó a que los tenderos de supermercados, mercados, plazas, tiendas de barrio, famas y salsamentarias alteran las básculas para obtener más ganancias. De esta forma engañan a los consumidores que confían en las medidas de peso.
Según el cabildante las básculas más vulnerables a este tipo de alteraciones son las que no son electrónicas.
"Es fácil percibir la falta de sellos de verificación en los instrumentos de pesas por parte de las alcaldías menores, grave error de control de las autoridades locales. En algunos mercados de 12 localidades revisados se encontró establecimientos con instrumentos de peso alterados".
Algunos tenderos consultados, que solicitaron mantener en reserva su identidad, llevan más de 10 años en sus negocios y nunca han sido requeridos por parte de las autoridades para la revisión de sus instrumentos de pesos y medidas. En otros casos aseguran que calibran sus pesas para obtener ventaja de la competencia con mejores precios.
Según un decreto nacional, que reglamenta la organización del sistema de normalización, certificación y metrología, se faculta a los alcaldes locales para que se encarguen en sus jurisdicciones de supervisar el cumplimiento de las disposiciones oficiales sobre pesos y medidas. Además el incumplimiento por parte de los tenderos puede traerles sanciones de entre 1 y 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes.
"La verificación de los pesos y medidas por parte de las alcaldías menores es una labor que le garantizan al ciudadano las compras que realiza, sobre todo, en los mercados de barrio donde se mueve un altísimo porcentaje de compra" aseguró el concejal Ríos, quien realizó un llamado a la Superintendencia de Industria y Comercio y a la Secretaria de Gobierno para poner los ojos sobre esta situación que seguramente le cuesta mucho dinero a los bogotanos.
Finalmente, el concejal Felipe Ríos sugiere a la ciudadanía exigir en sus establecimientos de compras habituales los sellos de verificación de las alcaldías sobre los instrumentos de peso. Esto obligará a quienes no los tengan a exigirle una rápida revisión de las alcaldías locales para que sus ventas no se vean afectadas.