Poco antes de que el reloj diera las 6:00 p.m., William Apráez, de 47 años, no pudo sostener el paso de la carrera atlética The Human Race Nike 10K y cayó al suelo en el sector de La Floresta. Algunos minutos después, Francisco Pinzón, de 60 años, sufrió un infarto un poco más adelante, cerca del centro comercial Iserra 100, en la calle 100 con Avenida Suba.
Mientras los 10 mil competidores continuaban con el recorrido, entre asombrados y exhaustos, estos dos hombres perdían la vida. Ambas emergencias fueron atendidas por las ambulancias que Nike había contratado para atender cualquier eventualidad que pudiera presentarse. La primera víctima fue trasladada al SAMU de la Cruz Roja, en la Avenida 68, mientras que la segunda fue conducida a la Clínica Shaio. Al final de la noche, cuando muchos celebraban haber terminado la carrera, otros tantos se regodeaban de la mejoría de sus propias marcas, Apráez y Pinzón estaban muertos.
Ante las voces que hablan de negligencia y demora en la atención del personal de emergencias, el doctor Manuel Villamizar, jefe del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE) del Distrito, aclaró que “estamos esperando el dictamen de Medicina Legal que nos dirá por qué sucedieron los infartos. Ambas urgencias fueron atendidas por las ambulancias contratadas por el operador de la carrera y su intervención fue oportuna. Yo mismo me desplacé hasta los dos centros de salud para verificar los procedimientos que intentaron salvar la vida de estas personas”.
El doctor Villamizar añadió que, además de las ambulancias dispuestas por los organizadores de la competencia, la Secretaría de Salud dispuso 30 de las ambulancias de la ciudad para apoyar la labor del operador privado, una de las cuales reaccionó a la primera emergencia luego de una llamada a la línea 123, con un tiempo de respuesta de 13 minutos.
Sin embargo, los únicos contratiempos que se presentaron no fueron únicamente el fallecimiento de dos competidores. Durante buena parte de la noche, varias vías de la ciudad colapsaron. La Secretaría de Movilidad, además de resaltar el valor cívico y deportivo que la carrera tiene para la ciudad, advirtió que, aunque no es de su agrado programar este tipo de actividades los sábados, fue necesario permitir la realización de la competencia debido a que se lleva a cabo simultáneamente en más de 100 ciudades en todo el mundo, lo que impidió su reprogramación.