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Los controles de seguridad en el estadio El Campín cambiarán después de los disturbios registrados durante el partido entre Independiente Santa Fe y América de Cali del sábado 22 de agosto que dejaron 17 personas lesionadas.
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Ante el debate y la discusión pública que suscitaron graves hehcos de violencia ocurrido dentro del escenario deportivo, la Policía Metropolitana de Bogotá asumirá directamente las requisas dentro del escenario y, para los partidos considerados de clase A (con alto riesgo de eventos violentos), se dispondrá de unos 700 uniformados, tanto en el estadio como en sus alrededores.
La decisión fue anunciada por el secretario de Gobierno de Bogotá, Gustavo Quintero, después de la reunión de la Comisión Distrital de Fútbol. El nuevo esquema también contempla inspecciones dentro del escenario para identificar posibles lugares utilizados para esconder armas u otros elementos prohibidos.
La Policía asumirá las requisas en el estadio
Hasta ahora, el control y la requisa de los asistentes dentro del estadio estaban a cargo del organizador del evento. Con el nuevo esquema, esa responsabilidad pasará directamente a la Policía Metropolitana.
“Cada partido clase A requiere más o menos 700 uniformados de Policía, tanto en el estadio como en el entorno del estadio”, explicó Quintero, quien reconoció que se trata de un despliegue importante de capacidad policial.
La medida busca impedir que ingresen armas cortopunzantes y otros elementos que puedan ser utilizados durante enfrentamientos entre hinchas. Los controles también incluirán la revisión de los elementos que pretendan ingresar las barras, como banderas y trapos, y tendrán especial atención sobre personas o grupos con antecedentes de violencia o sanciones vigentes.
Revisarán posibles lugares para esconder armas
Además de las requisas en los accesos, la administración distrital coordinará con Sencia, operador del estadio, inspecciones dentro de las instalaciones.
El objetivo será identificar espacios que puedan funcionar como escondites o “caletas” para almacenar armas blancas u otros objetos prohibidos antes de los partidos.
La medida busca atender uno de los problemas que quedó expuesto después de los disturbios: que los controles en los accesos no necesariamente impiden que elementos peligrosos lleguen hasta las tribunas si estos son ocultados previamente dentro del escenario.
¿Qué pasará con las barras visitantes?
Otra de las decisiones adoptadas por la Comisión Distrital de Fútbol es modificar las condiciones para el ingreso de las hinchadas visitantes.
A partir de ahora, su presencia no estará garantizada automáticamente. Antes de cada partido se revisarán las condiciones de seguridad, el comportamiento reciente de las barras y las sanciones vigentes. Con base en ese análisis se decidirá si existen garantías para permitir su ingreso.
La primera aplicación de esta medida ya está definida para el próximo clásico capitalino entre Santa Fe y Millonarios: el partido se jugará sin hinchada visitante, según confirmó el secretario de Gobierno.
La decisión se tomó después de los hechos registrados en el encuentro entre Santa Fe y América y busca reducir el riesgo de enfrentamientos entre grupos de aficionados.
El próximo clásico entre Santa Fe y Millonarios será, así, el primer partido en el que estas nuevas condiciones se pondrán a prueba. No habrá hinchada visitante en las tribunas y el dispositivo de seguridad tendrá una dimensión que hasta ahora no hacía parte del esquema habitual de los partidos de esta categoría.
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