
Instituto de Ciencias Agroindustriales y del Medio Ambiente (ICAM).
Foto: Valentina Matiz Bernal
“Bienvenidos los señores, a esto que fue una mina. “Hoy, con mis manos y mi mente es un santuario de vida”, recita sin trastabillar Camilo Alonso, alumno de décimo grado del Instituto de Ciencias Agroindustriales y del Medio Ambiente (ICAM) de Ubaté, al recibir a quienes llegan al plantel escondido entre prominentes arrayanes, a las afueras del casco urbano. El verso no es un dejo de costumbre, sino una proclama que resume el orgullo de los 424 alumnos de este colegio, que sin pompa, pero con esfuerzo, es uno de los cinco mejores del mundo,...

Por Miguel Ángel Vivas Tróchez
Periodista egresado de la Universidad Externado de Colombia interesado en Economía, política y coyuntura internacional.juvenalurbino97 mvivas@elespectador.com
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