
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Alguien que camine habitualmente Bogotá sabe que la experiencia de conocer un nuevo trayecto está atravesada por sus muros y paredes: funcionan como un archivo abierto de relatos colectivos, transformaciones sociales, señales identitarias, símbolos de arraigo barrial y memorias contemporáneas.
En contexto: Diego Becerra: crónica del perdón que ofreció el Estado por asesinar a un grafitero
Por eso, y para darle el espacio que ocupan en la ciudad en tanto expresión artística, a partir de hoy, miércoles 20 de mayo a las 6:00 p.m., el espacio público y la narrativa de la calle ingresan formalmente a la institucionalidad cultural de la capital con la inauguración de ‘Los muros no olvidan’, una sala museográfica semipermanente ubicada en la Casa de los Siete Balcones del Museo de Bogotá.
La iniciativa, liderada por la Alcaldía Mayor, surge de una articulación entre la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), el Instituto Distrital de las Artes (Idartes) y la Fundación Tripido. Esta última organización ha sido una pieza clave en los territorios de la ciudad para la promoción del grafiti como una herramienta de inclusión, paz y dignificación de las prácticas artísticas comunitarias.
“Esta sala es una apuesta del Museo de Bogotá por abrir espacios de reflexión sobre las expresiones urbanas contemporáneas y su relación con las memorias de la ciudad. A través de esta iniciativa buscamos promover conversaciones sobre juventud, espacio público, cultura y transformación urbana, reconociendo la importancia de estas narrativas dentro de la historia reciente de Bogotá”, dice Diego Parra, director del IDPC.
Diego Felipe Becerra: memoria y derecho a la expresión
El eje conceptual y más significativo de la instalación gira en torno a la memoria de Diego Felipe Becerra Lizarazo, el joven artista de 16 años asesinado por el patrullero de la Policía Nacional Wilmer Alarcón en 2011 y por cuyo caso el Estado pidió perdón. El crimen, que estuvo envuelto en un escándalo por montajes judiciales y manipulación de pruebas, se convirtió en un símbolo de la defensa de la vida, la libertad de expresión y la regularización del grafiti en Bogotá.
El legado de Becerra atraviesa la exposición por medio de dispositivos museográficos que integran elementos de su universo personal, intervenciones artísticas y contenidos que evidencian cómo su trabajo y la tragedia que marcó su muerte transformaron de manera radical las políticas públicas sobre arte urbano en la ciudad.
La sala
La experiencia para los visitantes está dividida en dos grandes ámbitos temáticos:
- El primer ámbito: Gira al rededor de la plataforma interactiva del Museo Virtual Diego Felipe Becerra. Este espacio cuenta con recursos inmersivos diseñados para que la ciudadanía explore de primera mano distintas técnicas del arte urbano, recorridos geográficos de las intervenciones en la capital y los marcos normativos que rigen el grafiti en Bogotá.
- El segundo ámbito: Está enfocado en el arte urbano como constructor de tejido social. A través de los ejes de memoria, territorio y expresiones culturales, la muestra detalla cómo estas prácticas han permitido visibilizar historias comunitarias en diferentes localidades de Bogotá, muchas de ellas respaldadas por la Fundación Tripido.
Agenda de apertura: grafiti en vivo y hip hop
La jornada inaugural, programada para las 6:00 p.m. de este 20 de mayo, contempla una activación artística directa en el espacio museográfico. El público asistente presenciará una “batalla de tags” (firmas estilizadas) entre varios artistas urbanos en ejercicio y una intervención de grafiti en vivo orientada a transformar la sala en un escenario de creación colectiva.
El cierre de la programación musical y cultural estará a cargo de la artista bogotana Diana Avella, una de las voces femeninas más representativas del hip hop y la cultura urbana en Colombia, cuya obra se caracteriza por entrelazar la música con los procesos de memoria e inclusión social.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.
