19 Jul 2021 - 4:55 p. m.

El legado de la guardia indígena en las protestas de Bogotá

Este 20 de julio será atípico en Bogotá. Mientras algunos conmemoraran la independencia, otros estarán en las calles reviviendo el Paro Nacional. La llegada de miembros de Primeras Líneas de varias ciudades centra la atención en la capital y para tratar de apaciguar los ánimos y sumarse a las movilizaciones también estará la guardia indígena.
Miguel A. Cruz

Miguel A. Cruz

Periodista

El Paro Nacional, que comenzó el 28 de abril, ha venido bajando la intensidad de las movilizaciones, aunque en algunos sectores de la ciudad, como Portal Américas o Usme, generalmente en las noches se han registrado protestas y enfrentamientos. Sin embargo, este 20 de julio, diversas organizaciones sociales, juveniles e indígenas esperan volver a las calles. Ante esto, y el anunció del arribo a Bogotá de la llamadas primeras líneas de todo el país, las autoridades han dispuesto medidas para controlar los posibles hechos de violencia. Sin embargo, con la llegada de la guardia indígena se espera que la jornada sea pacífica, pues no es la primera vez que estas comunidades participan en espacios de protesta en la capital.

El domingo 6 de junio, una comisión de guardias indígenas, del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), llegó a Bogotá con la intención de hacer parte de las movilizaciones que adelantaban diferentes sectores sociales, entre ellos, las personas que conforman la Primera Línea (PL) de Portal Resistencia o Portal Américas. Ese fin de semana, la minga y los habitantes del sector participaron de una jornada caracterizada por la cultura y la paz, algo que se logró gracias a que las autoridades indígenas solicitaron al Distrito “24 horas sin Esmad en el Portal”.

Según la Secretaría de Gobierno, la guardia indígena y la Minga se conciben “como un organismo ancestral y como un instrumento de resistencia, unidad y autonomía”, por lo que desde la Dirección de Convivencia y Diálogo Social se han adelantado trabajos para concertar acercamientos, que permitan “el desescalamiento de las tensiones, que puedan surgir durante las movilizaciones”.

Frente a esto, el mayor Giovanni Yule, miembro de la comisión política del CRIC y delegado de la minga social y comunitaria en Bogotá, mencionó que el diálogo o la “conversa” es la primera herramienta que usan para informar el objetivo de su permanencia en la capital y, comunican a la Administración Distrital para que “sepa y facilite las condiciones institucionales, que permita ejercer la protesta, también la interlocución con los demás sectores sociales y populares”.

Sobre la jurisdicción que pueden tener las comunidades indígenas, la Constitución Política de Colombia permite que ejerzan una autoridad particularmente en sus territorios, ligada a sus costumbres y creencias. Sin embargo, según el mayor Yule, cuando las comunidades se desplazan fuera de sus territorios pueden seguir ejerciendo su autoridad y jurisdicción, pues, “la comunidad es el constituyente primario, y la Constitución dice, en su artículo tercero, que el poder reside precisamente en el pueblo. Si nosotros tenemos ese poder, no solamente en territorios indígenas sino en el territorio nacional, por supuesto que hay que ejercerlo”.

Ante esto, para la Secretaría de Gobierno, el control de las guardias indígenas no es como una “estructura policial, sino un mecanismo humanitario y de resistencia civil”, por lo que han permitido que las comunidades dirijan jornadas de protesta sin acompañamiento de la Policía. A diferencia de la jornada de “24 horas sin Esmad en portal Resistencia”, el fin de semana del viernes 28 al domingo 30 de mayo, según el informe entregado por la Alcaldía a la Corte Interamericana de Derechos (CIDH), el acompañamiento que hizo la Policía a las 96 manifestaciones terminó con nueve intervenciones del Esmad, que dejaron 27 manifestantes lesionados y 14 quejas a la Secretaría por abuso de autoridad.

La jornada de “24 horas sin Esmad en el Portal Resistencia” se llevó a cabo el fin de semana del sábado 5 a lunes 7 de junio, para disminuir los enfrentamientos que se vivían en cercanías al Portal Américas. Ese domingo, las autoridades indígenas realizaron un acto simbólico en donde cerca de 230 jóvenes de la PL y miembros de algunos procesos sociales recibieron el reconocimiento como guardia comunitaria. Según uno de los miembros de la PL que recibió la orientación, el ejercicio se realizó para fortalecer su relación con la comunidad y “reducir la visión que se tiene de que los muchachos son vándalos o delincuentes”.

Entre las orientaciones que brindó la Minga a los jóvenes de la PL estuvo la de defender y cuidar la vida, el territorio, fortalecer la asamblea comunitaria y salvaguardar los procesos sociales. Los integrantes recibieron un bastón y una pañoleta con los colores verde y rojo, distintivos del CRIC, y el mayor indígena Yule mencionó que esto se hizo para identificar a los muchachos de los posibles infiltrados y comprometerlos a no usar ningún tipo de arma. “Más que de la legalidad, es un tema de la legitimidad, del derecho consuetudinario, y del derecho a proclamar el camino de la vida y de la paz”, afirmó.

De igual manera, según Fabio Avirama, representante y miembro político del CRIC, el hecho de fortalecer las asambleas locales y nombrar guardia comunitaria a estos jóvenes de Bogotá y otras ciudades, ha permitido que la sociedad y algunas entidades Distritales y Gubernamentales vean el papel y el objetivo político y comunitario que las Primeras Líneas y las organizaciones quieren estructurar.

“Poco a poco las guardias, sobre todo en el tema del ambiente comunitario y de primera línea, han ido encontrado el reconocimiento y una estructura muy importante de ciudad, que ha permitido generar espacios de discusión, de empoderamiento, y creo que en ese sentido la minga ha apoyado”, mencionó.

Precisamente, otro de los objetivos que tiene esta vez la minga al llegar a Bogotá es poder compartir el debate que se ha realizado durante los últimos días en la Asamblea Popular Nacional, realizada en Cali. Asimismo, la guardia que llegará esperar poder brindar acompañamiento para que, en lo posible, no se presenten hechos de violencia durante las movilizaciones.

Según el Distrito, el diálogo en terreno entre gestores de convivencia, miembros de la Secretaría de Gobierno y autoridades indígenas ha logrado contener el escalamiento de hechos que afectaran la protesta pacífica, sobre todo en inmediaciones al Portal Américas. Ante el anuncio de las autoridades de decomisar, a los visitantes de Bogotá, elementos como cascos, escudos u objetos contundentes, el representante indígena afirmó que los símbolos de la guardia no pueden representar algún tipo de amenaza, pues en las diferentes guardias lo que prima es el diálogo.

Con la tensión generada en Bogotá por el anuncio de las movilizaciones del 20 de julio, las autoridades indígenas señalan que estarán dispuestas a realizar el trabajo para que la jornada concluya de la mejor manera, igualmente realizarán actividades con las Primeras Líneas para fortalecer su proceso comunitario y, poder lograr que sus peticiones sean escuchadas.

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