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27 Jan 2021 - 9:16 p. m.

El lío detrás de la ampliación de la Av. Guayacanes, en Bogotá

Mientras ambientalistas muestran preocupación porque se intervendría un humedal, el IDU asegura que este no existe dentro del Plan de Ordenamiento Territorial. En la controversia también está una medida cautelar.
La vía unirá  la Avenida Ciudad de Cali con la Transversal 71 B.
La vía unirá la Avenida Ciudad de Cali con la Transversal 71 B.
Foto: IDU

Una gran controversia se ha dado esta semana alrededor de la ampliación de la avenida Guayacanes, en el occidente de Bogotá, pues pese a que el IDU sostiene que el lugar que se interviene no es un área protegida, ambientalistas indican que las obras afectarían al humedal “Madre de Agua”.

La existencia de la reserva es una de las cosas que tienen en posiciones contrarias a los colectivos Somos Bosque y Ambiental Fundación un Pulmón Verde por Bogotá con el Distrito, pues el IDU indicó que la zona no es humedal y que de hecho no se encuentra dentro de la estructura ecológica principal, establecida en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

Como apoyo a este argumento, la secretaria de Ambiente, Carolina Urrutia, ha respondido a las críticas indicando que en la zona se originó una depresión como consecuencia de las modificaciones al predio colindante “que genera encharcamientos y drenaje semipermanente cuando llueve”.

Los ambientalistas reprochan esta afirmación, pues aseguran que en un día se destruyó lo que en dos años la comunidad ha intentado conservar. Además, pese a que se reportó el rescate de aproximadamente 500 renacuajos, dos ranas y 10 culebras, habitantes de la zona recogieron posteriormente más animales, por lo que creen que no se hizo el procedimiento adecuado.

A esto se sumaron los enfrentamientos que se presentaron el lunes 25 de enero entre las autoridades y los ambientalistas que intentaron detener las obras impidiendo el paso de la maquinaria. Discusión que luego se llevó a redes sociales, donde se destacó que sobre la zona, el juzgado 63 impuso medidas cautelares que impiden la tala o deforestación de la zona. En respuesta Urrutia sostiene que eso se ha respetado.

Por su parte, el IDU sostiene que “un estudio realizado a solicitud de la juez, en el que se ratificó que la zona de la vía no posee las características de humedal”, así que espera el fallo definitivo para continuar la construcción del tramo 5A, que habría retrasado la construcción de los puentes sobre la avenida Boyacá.

El debate continúa, pues a la espera de la decisión del juez los ambientalistas insisten en que no hubo planeación y son grandes las pérdidas que se están ocasionando en el lugar intervenido, del que insisten es zona que debe ser considerada de preservación.

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