La ausencia de un plan de manejo, disputas entre la comunidad y un pleito en curso, radicado en el Tribunal de Cundinamarca, son algunos de los problemas que existen en el parque Gustavo Uribe, uno de los más deteriorados de la ciudad. Ubicado en el barrio Rosales, se ha convertido en el centro de atención de sus vecinos, que cansados de la inseguridad, la falta de mantenimiento y la presunta invasión del espacio público, iniciaron un sinnúmero de procesos legales que parecen no tener fin.
Desde cuando fue construido el edificio Parque 69, en los límites del terreno, comenzaron a acentuarse aún más las incomodidades entre los habitantes. A más de la falta de intervención, esta nueva obra trajo el rompimiento de un pedazo de tierra que, según la comunidad, pertenecía al parque. "Los constructores del edificio ubicado en la Transversal 1A Nº 69-92 excavaron un enorme zanjón con el fin de abrir ventanas en sus pisos inferiores. Como resultado de las obras, toda la entrada al parque por el costado sur, frente al edificio, fue afectada y además lo que antes era zona verde se transformó en un verdadero arenal, repleto de desperdicios y basura", dijo uno de los habitantes del lugar.
Debido a esto, la comunidad ha interpuesto diferentes acciones legales, entre las que se encuentran una acción popular, que actualmente está en curso, por presunta invasión al espacio público y presunto incumplimiento de otras normas urbanísticas; demandas legales contra los constructores y funcionarios del IDRD y peticiones formales a las entidades del Distrito. Además, a través de la comisión de veedurías, los vecinos del lugar han pedido la revocatoria de la licencia de construcción a Planeación Distrital.
Frente a la situación, la alcaldesa de Chapinero, Angélica Lozano Correa, asegura que "la alcaldía local ya verificó la licencia de construcción del edificio y pudo establecer que éste no se construyó en terreno del parque, sino en un lote privado". Además, el IDRD en la limitación del terreno del parque pudo establecer que, por el contrario, el edifico Parque 69 es el único de las cinco edificaciones que rodean el lugar que no altera los linderos del parque. Pese a esto, hoy en día el proceso continúa en el Tribunal de Cundinamarca y no se ha resuelto jurídicamente.
Falta de intervención
En este momento, el Plan Director del parque zonal Gustavo Uribe no ha sido aprobado por Planeación Distrital, debido a que el Tribunal de Cundinamarca no se ha pronunciado sobre este caso. Según lo explicó José Tapias, director del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD), mientras el Plan Maestro no sea aprobado, no se puede intervenir de manera definitiva. "Sin embargo, este parque está contemplado dentro del acuerdo 180 del 2005, que incluye las obras de espacio público por valorización en la segunda etapa". Esto significa que entre los años 2009 y 2011 se obtendrán los dineros de valorización y, a partir de ese momento, el Instituto tendrá 24 meses de plazo para comenzar las obras.
Pese a esta situación, el IDRD asegura que se han realizado labores de mantenimiento y gestiones para que las demás entidades competentes intervengan en el lugar. Como por ejemplo el levantamiento topográfico de los linderos para evitar la invasión al espacio público, la programación de visitas de la Secretaría de Ambiente para consultar el estado de los árboles, una solicitud a la compañía de aseo del sector para que realice periódicamente la poda de los árboles y el aseo del parque, la implementación de señalización y una solicitud a la Alcaldía local de Chapinero para que en algunos sitios restituya el espacio público.
Más incomodidades
Además de las obras realizadas en el costado sur del parque, ha ido creciendo la incomodidad hacia el Jardín Botánico por parte de la comunidad, que ve con malos ojos la siembra de un jardín de flores ornamentales frente al nuevo edificio, en un terreno que según lo ha podido determinar el IDRD, pertenece al parque.
"Lo grave es que, de buenas a primeras, sin concertación con el barrio, hace unos días el Jardín Botánico, ahora sí con suma agilidad, decidió arreglar únicamente la parte que afecta al edificio en cuestión: construyó un muro de piedra, terraceó el terreno y sembró flores, conformando así un hermoso jardín para disfrute de los ocupantes del edificio. Ahora nadie puede pasar por allí", afirmó uno de los habitantes de la zona.
Según el director del Jardín Botánico, esa siembra de flores se hizo con la previa autorización de la comunidad. " Lo que se evidencia es un conflicto entre vecinos en donde es muy complicado ponerlos a todos de acuerdo, pero yo como director de una institución no hago jardines sin la solicitud de la comunidad".
Entre los proyectos a futuro que se tienen para el parque Gustavo Uribe están la construcción de una cancha de microfútbol, caminos peatonales, siembra de flores ornamentales y la restauración del parque infantil, entre otras cosas. Lo cierto es que, pese a los proyectos y planes que se tienen, los vecinos siguen esperando que finalmente alguien tome cartas en el asunto.