Después de más de nueve años de estudios geofísicos y topográficos, la Agencia Internacional de Cooperación del Japón (JICA) determinó que los cerros de la ciudad tienen la capacidad hídrica para que se construyan 64 pozos subterráneos de agua, que en caso de emergencia bombearían 1,33 m3 por segundo que podrían abastecer a la ciudad durante nueve meses. “La idea es que en caso de un terremoto, o de algún tipo de emergencia que haga colapsar las redes del acueducto, el suministro de agua no se afecte en su totalidad”, explicó Hiroshi Nakamura, líder del equipo de investigaciones de la JICA.
El estudio Abastecimiento sostenible del agua potable para Bogotá y áreas circundantes con base en el manejo integral de los recursos hídricos, que fue entregado ayer por la JICA, propone que en Bogotá se construya un sistema de abastecimiento de agua para emergencias similar al que existe en ciudades como Japón. En dicho sistema, el agua subterránea, que corre por las capas más profundas de la tierra, se almacenará en pozos y en caso de una interrupción en el suministro será bombeada y después transportada en carrotanques hasta el lugar de la emergencia.
Cada pozo tendrá una profundidad de 300 metros, un diámetro de entre 6 y 10 pulgadas y una producción de agua de dos metros cúbicos por día. El proyecto estará listo para el 2020 y tendrá un costo de $123 mil millones. Los primeros 33 pozos se construirán en los cerros orientales debido al fácil acceso desde esta zona hacia el centro de la ciudad; los siguientes 14, en los cerros del sur, que es donde se presume será el epicentro del próximo terremoto. Los últimos 17 se harán en Yerbabuena. Los pozos abarcarán zonas claves de la ciudad como el tanque de Suba, y los sectores de Mariscal Sucre, La Salle, La Aguadora, Vitelma, Ciudad Bolívar y Usme.
El agua extraída será tratada por plantas móviles mediante un proceso de cloración y de remoción del hierro y el magnesio. “Con los 64 pozos se podrá mantener el suministro de la ciudad durante nueve meses, pero no en las mismas cantidades que lo habitual. Por ejemplo, la dotación ordinaria es de 90 litros diarios por habitante y con los pozos será de 15 litros diarios por habitante. Es importante anotar que con este proyecto no se afectará el medio ambiente”, dijo Alberto Groot, director de abastecimiento de la Empresa de Acueducto de Bogotá.
En 2010 el Distrito formulará el Plan Maestro de Abastecimiento, en el cual se tendrán en cuenta los proyectos de expansión de redes y las nuevas alternativas que se presentan con la utilización del agua subterránea. En este plan se determinarán los recursos para la construcción de los pozos. “En este momento tenemos los recursos para hacer los dos primeros pozos, que funcionarían como proyectos piloto. Uno será en Vitelma, localidad de San Cristóbal Sur, donde quedaba la antigua planta de tratamiento de la Empresa de Acueducto y el segundo en la zona de La Salle, en la 170 arriba de la séptima”, sostuvo Groot.
En este momento Bogotá cuenta con 13 pozos que funcionan como centros de monitoreo del caudal de las aguas subterráneas. Éstos se integrarán a los otros 64, cuyo fin sería abastecer a la ciudad en caso de terremotos, incendios forestales y daños en el sistema de Chingaza.