Publicidad

El Volta, mucho más que un colegio, un mundo de cultura...

Si el colegio es el lugar en donde los niños pasan la mayor parte de su tiempo y si es tan fundamental en la formación de la personalidad...

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
El Espectador
01 de noviembre de 2007 - 03:10 p. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Si el colegio es el lugar en donde los niños pasan la mayor parte de su tiempo y si es tan fundamental en la formación de la personalidad, que los caracterizará como hombres, no debería el colegio ¿ser mucho más que un colegio? "Es necesario que los chicos sepan cuál es el significado que tiene para ellos todo lo que aprenden, que entiendan en qué medida ese conocimiento les permite ir más a fondo en la comprensión de lo que son, que reconozcan la positividad de cada aspecto de la realidad y tengan el gusto de adherirse a todo lo bueno que encuentran", asegura Patrizia Mascioli, la rectora del Gimnasio Alessandro Volta, una institución educativa que ante todo busca ofrecer una novedosa propuesta cultural.

Que los padres manifiesten asombro al ver que sus hijos son felices cuando esperan el bus para ir al colegio, que un grupo de niños de séptimo grado, ante una clase magistral de arte románico le soliciten a la maestra que les permita realizar una maqueta de lo que han visto y que los alumnos sientan fascinación por el aprendizaje de las materias más odiadas, son evidencias reales de que la filosofía del Gimnasio Alessandro Volta, por la cual "la educación es voluntad de comunicación de aquella sed de infinito que caracteriza a cada hombre, de ayuda a vivir, a caminar hacia el propio cumplimiento", ha resultado muy efectiva durante estos años de proceso.

Quizás la diferencia real radique en la forma en que los alumnos encuentran, experimentan, recrean y rehacen el conocimiento. "Un día durante la clase de arte los alumnos estaban empeñados en poder hacer algunas de las estructuras románicas que habían aprendido", cuenta Mascioli, quien continúa, "sin embargo, la profesora que tenía más bien una formación artístico literaria, no podía guiarlos propiamente en esta tarea, por lo que ella decidió pedirle a un profesor de arquitectura de la Universidad Nacional para que fuera al salón y dictara un pequeño taller".

¿El resultado? No sólo una maqueta estupenda, sino además un contacto real con lo que eran las estructuras de la antigüedad: se buscó en Italia un profesor experto en este tipo de arte que se conectó en internet y explicó a los estudiantes las diapositivas de la obra que querían rehacer (a través de la plataforma multimedia con la que cuenta la institución).

Con este interés despertado, en el Gimnasio Alessandro Volta el conocimiento se adquiere a través de una experiencia, la cual no sólo les permite que ese conocimiento perdure en su mente y en su alma de forma más radical, sino que les hace entender cuál es la relevancia de este saber en su vida. "Le apostamos a que el hombre está hecho para la belleza, asegura Patrizia Mascioli, así que cuando ésta se les hace cercana, cuando se vuelve familiar, los estudiantes quieren "apropiarse" de ella: es un movimiento de la libertad que acontece, por el cual cada uno se vuelve protagonista".

Ese énfasis cultural se caracteriza porque no se trata simplemente de mostrar una serie de cosas lindas, ni proponer sólo una serie de actividades diferentes y articuladas. El Gimnasio Alessandro Volta lo que pretende es que todas estas actividades estén atravesadas por una razón mucho más allá de la pura diversión, que sin duda es indispensable. Lo que se quiere es que a partir de cualquier punto: académico, lúdico, artístico, recreativo, los alumnos se acerquen al mundo, lo descubran, entiendan el nexo de cada cosa con su vida en la comparación con su deseo de verdad, de justicia, de felicidad, para que den un paso hacia su cumplimiento.

Alumnos conectados con el mundo

La Rectora del Gimnasio Alessandro Volta, Patrizia Mascioli, cuenta por qué sus programas de nuevas tecnologías y de videoconferencias han resultado tan apasionantes y efectivos para los alumnos.

Una de las cosas que caracterizan al Volta es que va a la vanguardia de las modernas tecnologías aplicadas a la docencia. ¿Qué métodos están implementando y cuál es el fin de estas aplicaciones?

No hay que olvidar que el Gimnasio Alessandro Volta nació de una pasión educativa y la tecnología por ende está en función de dicha preocupación.

Venimos trabajando con una serie de videoconferencias que nos permiten conectar a nuestros alumnos con otros alumnos y docentes de Italia y otros países, así que en una misma clase pueden participar tres grupos de estudiantes de colegios diferentes, ubicados en ciudades distintas. Y con esto logramos encontrarnos con diferentes percepciones del mundo, que despiertan en los alumnos gran curiosidad, gran deseo de conocerlas y compartirlas.

Nosotros vemos la tecnología como un instrumento al servicio de una concepción global del conocimiento y no meramente sectorial. A nosotros nos interesa desarrollar todos los aspectos de la personalidad del estudiante y por eso estamos abiertos a cualquier novedad que pueda ser útil al hombre, a condición de que se pueda usar con inteligencia y que sea un instrumento para responder a la necesidad del hombre y no viceversa.

¿Cuál es la clave para poder usar con inteligencia los medios informáticos?

Los estudiantes del Gimnasio Alessandro Volta aprenden a integrar herramientas para sus procesos de investigación.

No se trata de encontrar o buscar sólo nociones, sino de adquirir una capacidad de juicio acerca de la credibilidad de la información, someterla a una verificación personal y compararla con otros conocimientos ya adquiridos. Esto significa que hemos comenzado a articular un uso crítico del saber y en esto la internet es un gran aliado.

Didácticamente, ¿qué ventajas tienen los medios tecnológicos aplicados en el colegio?

El medio informático tiene una posibilidad increíble de acercar realidades lejanas. Nosotros queremos suscitar el atractivo y el estupor hacia múltiples aspectos culturales, para que la razón sea una ventana abierta al infinito. El medio puede ayudar a abrir esta ventana.

Existe una belleza de las cosas que el medio virtual pone a disposición de todos, se trata de escogerlas y comprenderlas.

¿El medio informático se puede utilizar también educativamente?

Le pongo un ejemplo: los niños de primero de primaria, al entrar a su salón el Padre Valera que dicta religión, le pidieron que les mostrara uno de esos muñecos feos que están de moda en la pantalla gigante del aula. Él, por su parte, guardó silencio y después les dijo que tenía que mostrarles algo.

Apareció en pantalla La Piedad de Michelangelo y maniobrando con el mouse se la acercó hasta que pudieran casi tocarla. Los niños quedaron asombrados y uno de ellos dijo: "¡Yo quiero que la vea mi mamá!".

Esta es la experiencia de la correspondencia de la belleza a nuestra naturaleza. Esta es la que vence y lo que permite constituir una conciencia diferente de sí mismo. Y es tan cierto, que hasta un niño puede volverse tan ‘actor' de un descubrimiento, que quiere comunicarlo a esos seres que tanto ama. Así el saber, además de una adquisición intelectual, es una afinación de la sensibilidad, una conciencia de las cosas, una cultura.


Espacios Culturales A lo largo del año escolar, el Gimnasio Alessandro Volta les brinda a sus alumnos, padres y comunidad educativa en general, actividades complementarias que constituyen la oportunidad de celebrar de forma especial diferentes eventos. Se trata de un espacio adicional que caracteriza al Gimnasio como una oportunidad cultural, lo cual excede la propuesta estrictamente académica. Son estos espacios de divertimiento y fiesta, ocasiones que ya hacen parte de la tradición del Volta y donde cada alumno descubre algo de su vida, de su familia y de su cultura.

"Cada evento está vinculado a un proceso educativo, quiere ser un acontecimiento cultural", asegura la Rectora, Patrizia Mascioli. Por eso, el Día de la Madre, por ejemplo, se convierte en la mejor oportunidad para que los alumnos, mirando la importancia que tienen las madres dentro de su vida, reconozcan el valor de la gratuidad.

De igual forma, la fiesta de los niños se celebra en el Gimnasio con el nombre de "Le mascherine" y se convierte en una fiesta de color y creación. Los alumnos, a través de cuentos y de descripciones de los orígenes de las máscaras, de su papel en la Comedia italiana, y además a través de cantos y de bailes, son ayudados a darse cuenta de que pueden acercarse a la cultura como a una realidad viviente y que algunos aspectos característicos son típicos de cualquier tradición.

Así, una fiesta que a veces está llena de disfraces oscuros y muñecos violentos, se convierte en la oportunidad de explorar diferentes colores y formas, los niños experimentan la satisfacción concreta de su esfuerzo y se vuelven "actores" de lo que aprenden.

En cuanto a la Navidad, lo que es importante para El Volta, es que sus alumnos recuperen todo el valor de la tradición de esta fiesta. "Nosotros queremos recuperar nuestras raíces comunes, a Italia y Colombia, la evidencia de que se trata de un hecho histórico, vivo en el presente", añade Mascioli. La pasión con la que los alumnos del Volta celebran la Navidad es una forma de entender que Dios entra dentro de la historia y por eso para ellos la novena, los cantos y los regalos son llenos de sentido.

Y como la mirada del Volta desborda los límites educativos, también están articuladas actividades como "Scuola Aperta". En un domingo, en una fecha establecida antes de finalizar el año, se invita a personalidades italianas y colombianas, a todo el barrio y la comunidad educativa, para que participen de un día en el cual los estudiantes "hacen escuela", muestran el método y la metodología utilizada en los trabajos, y los invitados pueden así entrar en la sensibilidad cultural que los estudiantes proponen.

EL COLEGIO, UN ESCENARIO PARA EL ARTE MUNDIAL

La apuesta del Volta, por ser un espacio de cultura, se ha materializado al inicio de este año, gracias al Instituto Italiano di Cultura. El auditorio del Gimnasio A. Volta ha sido el espacio elegido para el lanzamiento mundial de la obra Hermosa Marina: música y danzas de las Repúblicas Marítimas Italianas, de LaRossignol, un espectáculo de música, cantos y danzas renacentistas de talla internacional, de un nivel artístico único y excelente. "Análogamente queremos que nuestros estudiantes sean artistas -afirma la Rectora-, pero artistas en el sentido de que puedan entrar en el "vivo" de cualquier problemática, entenderla hasta el fondo y de ese modo estar preparados para afrontar agudamente cualquier ‘drama' de la vida, vivir la existencia satisfactoriamente, gozándola en todos sus aspectos".

Por El Espectador

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.