Capital Salud, la EPS del Distrito que atiende a población vulnerable en Bogotá y otras regiones, no ha sido ajena a la crisis del sistema de salud colombiano. Recientemente, la entidad atravesó por un deterioro en sus indicadores financieros y operativos, reportando en 2025 un aumento de quejas y dificultades en la entrega de medicamentos. Dicho deterioro mantuvo a la EPS en riesgo de liquidación hasta la implementación de un plan financiero y cambios en los contratos que la sacaron de nuevo a flote.
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Aunque actualmente la entidad reporta una mejora notable en entrega de medicamentos y filas, los retos financieros mantienen a Capital Salud con deudas acumuladas, un aspecto que la gerencia deberá corregir de cara al 2027.
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¿Cómo encontró la entidad cuando llegó y cuáles eran los principales retos?
Antes de hablar de Capital, hay que devolverse a 2024. Era un año muy complejo para el sector salud, con problemas de liquidez, cartera, dificultades en la prestación y en entrega de medicamentos. Cuando llego a Capital Salud, encuentro una empresa afectada por esa crisis sectorial, con muchos retos financieros, pero sobre todo en la prestación de servicios. Había una situación compleja con las quejas, que venían creciendo, y una disminución de afiliados. Era una entidad claramente en crisis, muy impactada por la situación del sector.
¿Qué dirección le dio a la entidad frente a ese panorama?
El reto sigue siendo sacar adelante el sector salud en Bogotá, no solo Capital Salud como entidad aislada. La instrucción fue pensar en la ciudad como un ecosistema de salud. El primer paso fue alinearnos con la Secretaría de Salud y las subredes para construir un sistema sostenible. Disminuir quejas, aumentar afiliados y mejorar resultados financieros, son las dos prioridades. Hicimos una revisión del costo médico, es decir, revisar en qué nos estamos gastando la plata o cómo nos estamos gastando la plata y si esa plata que nos gastamos en salud se ve en los resultados, que es todo el componente de gasto en salud. En Capital decidimos crecer en ingresos (más afiliados), reducir gastos administrativos y hacer más eficiente el gasto en salud. Eso hoy se refleja en mejores resultados y una disminución clara de quejas, especialmente en medicamentos.
¿La entrega de medicamentos era la principal queja?
Sí. A inicios de 2025 teníamos alrededor de 2.600 quejas mensuales. Hoy no alcanzan las 300.
¿Cómo enfrentaron el reto de garantizar la entrega de medicamentos, teniendo en cuenta las dificultades del operador y la situación del sector?
El reto fue encontrar cómo garantizar la entrega de medicamentos, ya fuera con el mismo prestador o explorando alternativas con otros operadores, con quienes incluso sostuvimos varias reuniones. Partíamos de que Capital Salud sí estaba cumpliendo con sus pagos y mantenía un buen relacionamiento con su operador farmacéutico, pero aun así estábamos asumiendo las consecuencias de problemas financieros de otras EPS que afectaban la cadena de suministro. Por eso, el desafío fue asegurar que, pese a ese contexto, se pudiera garantizar la entrega oportuna de medicamentos a nuestros afiliados.
¿Había medicamentos específicos con más problemas?
No había un único medicamento crítico, el problema era generalizado. Había dificultades tanto con medicamentos comunes como la metformina, como con medicamentos de alto costo o para enfermedades huérfanas. Hoy la situación está superada en términos generales. Los casos puntuales se deben a desabastecimiento nacional o a medicamentos de baja rotación.
¿Cambió el modelo de contratación?
Nuestro proveedor estaba afectado financieramente por otras EPS, lo que impactaba la prestación. Por eso, decidimos cambiar el modelo de contratación a uno prospectivo, que le daba mayor certidumbre e ingresos al operador, mejorando su liquidez y capacidad de compra. Además, eliminamos cerca del 80% de las autorizaciones. Antes el usuario tenía que pasar por varios puntos; ahora, en la mayoría de los casos, sale del médico directamente a reclamar el medicamento. Estas estrategias explican la reducción del 82% en las quejas.
¿Cómo se redujeron las filas y tiempos de espera?
Abrimos nuevas farmacias en distintos puntos de la ciudad, incluso dentro de subredes. Hoy tenemos 13 farmacias. También implementamos un PAU virtual, que permite hacer trámites desde cualquier lugar.
¿Cómo funciona el PAU virtual?
El PAU virtual permite que las personas desde su casa, desde el transporte, desde donde estén, puedan comunicarse con nuestro punto de atención y hacer todos sus trámites. Eso nos ha ayudado muchísimo con las filas. Y lo mismo el tema de los tiempos de espera. Antes teníamos tiempos de espera donde más o menos el 60 % de los trámites se tomaban más de 100 minutos y ahora está completamente invertido. Ahora más o menos el 60 % de los trámites que una persona realiza tanto en nuestros puntos de atención como en las farmacias, se demora menos de 20 minutos.
¿Con cuántos afiliados cuenta Capital Salud?
Estamos cerca de llegar a 1.150.000. Principalmente población vulnerable del régimen subsidiado, en niveles SISBÉN A y B, y en menor medida C y D. Son personas que muchas veces entran y salen del régimen contributivo por empleos temporales. También atendemos población en Soacha y en los 29 municipios del Meta, siempre enfocándonos en población vulnerable. Medidas como reducir costos de transporte hacen una diferencia real para ellos, incluso impactando indicadores como la pobreza multidimensional.
En materia financiera, ¿cómo está la entidad?
Sí tenemos deudas acumuladas. Venimos de 2024 y 2025, años en los que la UPC fue insuficiente, porque solo creció con IPC sin reflejar cambios en la demanda ni en el estado de salud de la población. Sin embargo, manejamos una cartera sana: no supera los 90 a 100 días. La estrategia es no dejar envejecer las deudas.
¿Cuál es la proyección de aquí al 2027?
La gran apuesta es consolidar el modelo “Más Bienestar” de la ciudad. Queremos que toda la eficiencia lograda se traduzca en mejores resultados en salud en 2026 y 2027. También buscamos mantener estabilidad financiera y reducir pérdidas acumuladas. Ese es el foco principal en los próximos años.
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