25 Sep 2014 - 4:14 a. m.

En Bogotá el agua estaría en riesgo por derroche

A un 60% aumentó la cifra de pérdida de agua en Bogotá. Investigadores hacen un llamado de alerta para reutilizar el líquido y disminuir el consumo diario.

Redacción Bogotá

En Bogotá el agua estaría en riesgo por derroche

El panorama del agua en Bogotá y el área metropolitana no es alentador: en 30 años la pérdida de este líquido ha aumentado 60% y, según los cálculos, podría subir al 70% en 2025. Así lo aseguró un estudio de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central, llamado “Metabolismo hídrico de Bogotá D.C.: el gran reto urbano de la gestión del agua”. En la investigación se alerta a la ciudadanía por un posible desabastecimiento en la capital, causado en gran parte por la cantidad de agua que se derrocha a diario.

Según el documento, un bogotano utiliza alrededor de 101 litros al día. Para Cristian Díaz, director del Departamento de Ingeniería Ambiental de la Universidad Central, es una cuota muy alta, que podría disminuir concientizando a la población. “Con esto queremos hacer un llamado de alerta al ciudadano común para que, una vez abra el grifo, piense que hay un sistema que se debe preservar. Los bogotanos desperdiciamos mucha agua”, dijo Díaz.

Otros problemas son el cambio climático y el cambio de cobertura vegetal en las zonas abastecedoras de agua, es decir, en el área de los páramos. “Si permitimos la extensión de la frontera agrícola (usualmente con cultivos de papa) o autorizamos recortes de las reservas para permitir los proyectos minero-energéticos, obviamente se van a reducir las zonas abastecedoras. Si eso pasa, acabamos con los sistemas que generan el agua para Bogotá”, añadió el investigador.

A esto se le suma la precariedad del sistema hidráulico de la ciudad. El estudio determinó que el 40% del agua que baja de las zonas de abastecimiento se pierde en el camino, debido a que los tubos que conducen el líquido son viejos y las fugas son constantes. Además, hay personas que en el recorrido conectan mangueras clandestinas.

Otro error en el que cae la capital, según el informe, es que todo el agua que se utiliza es potable, incluso para actividades como bajar la cisterna o lavar los carros y las fachadas. Esta es una de las principales fuentes de desperdicio, lo que se comprueba con la medición de los caudales de salida para los años 1980 y 2010, que son prácticamente los mismos: 16,6 y 16,4 metros cúbicos por segundo (m³/s), respectivamente. Es decir, que hasta el momento sale la misma cantidad de líquido y sigue sin reutilizarse.

La conclusión del estudio es clara: “La enorme demanda, y el consumo y pérdida de agua en Bogotá son señales de alerta de riesgo por desabastecimiento. El 66% y 69% de la población colombiana, para los años 2015 y 2025, respectivamente, podría estar en alto riesgo de desabastecimiento en condiciones hidrológicas secas”.

Para Díaz, quienes viven en la ciudad deben despertar y tomar acciones . “Estamos malgastando cuencas que no son nuestras y, además, la repartimos a todos los lugares cercanos como si lo fueran. Chingaza proviene de una cuenca del Orinoco y Sumapaz es de otros municipios aledaños. Hay que parar ya”, agregó Díaz.

El Acueducto ya se había pronunciado al respecto, asegurando que la ciudad tiene agua para abastecerse hasta 2022, cuando se llegue al límite de la capacidad en sistemas como Chingaza, de donde proviene el 70% del líquido que consumimos. También hizo un llamado a cuidar el líquido, pues no es un recurso ilimitado y si no se cuida desde las fuentes hasta el uso racional, se verán afectadas las futuras generaciones.

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