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En contra de la explotación sexual

Convenio para evitar el turismo sexual con menores en la ciudad.

El Espectador

22 de noviembre de 2009 - 04:00 p. m.
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La Organización Mundial de Turismo calcula que, al año, se producen más de 600 millones de viajes turísticos en todo el mundo. De estos, se estima que el 20% tiene como fin buscar sexo en otros países. Asimismo, 30% de los viajes sexuales, por llamarlos de alguna forma, se relaciona con el sexo con menores de edad.

El turismo sexual se ha convertido en una suerte de pesadilla para muchas ciudades del planeta en donde la pobreza y las condiciones sociales han obligado a las mujeres, principalmente, a ofertar sus cuerpos a turistas extranjeros como un modo de supervivencia. Lugares como Cuba o Cartagena se han convertido en dramáticos ejemplos de este tema, que no sólo se da en la población adulta, sino también en los niños.

El Instituto Distrital de Turismo (IDT) firmó un convenio con Unicef para atajar estas prácticas en la ciudad. Aunque en el país existen leyes que castigan la explotación sexual de los niños en el marco del turismo (leyes 1329 y 1336), aún se requieren esfuerzos adicionales para generar conciencia en la ciudadanía y en las empresas del sector acerca de la importancia y beneficios de atacar esta problemática.

El documento suscrito entre el IDT y Unicef, entre otros puntos, obliga a las partes a continuar con las tareas adelantadas en proyectos como “Huésped de corazón”, de Unicef, y “Bogotá contra la explotación sexual comercial”, del Instituto.

Paralelo al convenio, que estará vigente durante tres años (prorrogables por el mismo tiempo, de común acuerdo entre las partes), la organización The Code Internacional, que se dedica a prevenir este tipo de turismo en todo el mundo, certificó al Hotel El Campín, ubicado en el sector de Galerías, como un lugar seguro para los niños. Esto significa que este establecimiento comercial debe, como primera medida, no permitir que un menor sea explotado sexualmente en sus instalaciones. Además de esto, el hotel debe proporcionar información a los viajeros acerca de la legislación existente en contra del turismo sexual y de los peligros que éste representa, tanto para él, como para los otros.

Por El Espectador

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