Publicidad

Cuando la ciudad está a punto de apagarse y miles regresan a casa, los martes en la noche, en el barrio Policarpa Salavarrieta, localidad Antonio Nariño, se encienden las luces de la Arena, en la Casa Cultural Luis Morales, para darles paso a las máscaras, el performance y el ímpetu de tres mujeres que vieron en la lucha libre una forma de canalizar sus realidades. Allí el escenario es un ring de 5x5, el cual, aunque parece modesto, se siente sagrado.

Lea más: En fotos: así se vivió la intervención de El Bronx hace 10 años

Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.

Por María Angélica García Puerto

Cubre temas de seguridad, primera infancia, educación, movilidad, derechos humanos y género.@_amariag
Conoce más

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.