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En el marco de la controversia por la muerte de personas que fallecen a la espera de una ambulancia en Bogotá, la Administración Distrital lanzó este jueves una estrategia para que los ciudadanos hagan un uso responsable del servicio de emergencias en la capital. (Lea: Vuelve y juega: denuncian muerte de mujer esperando ambulancia en Bogotá)
Según cifras del Centro Regulador de Urgencias y Emergencias (CRUE), la línea de atención de emergencias de la ciudad recibe anualmente cerca de 50 mil llamadas que resultan ser bromas, alertas falsas o que no tienen relación con los servicios de salud.
Estos falsos reportes, según la Secretaría Distrital de Salud, le cuestan a la ciudad $2.000 millones: “Una vida humana puede depender de una llamada telefónica, elevamos un llamado a los ciudadanos para que no congestionen la Línea 123 con llamadas innecesarias”.
Se estima además, que de las 800.000 llamadas que recibe anualmente el centro operativo de la Dirección de Urgencias y Emergencias, menos del 3% son verdaderas emergencias.
En materia del servicio de ambulancias, la Secretaría de Salud recordó que son las EPS las obligadas a prestar la atención, ya que al Distrito solo le compete atender emergencias que ocurran en calles o espacios públicos y no aquellas situaciones que se presenten en ámbitos privados. Es decir que en caso de que un ciudadano sufra una emergencia en su vivienda, en la universidad o en un centro comercial, por ejemplo, es el establecimiento el llamado a disponer de un vehículo para su traslado a un centro asistencial y no la Administración. (Lea: Radiografía del servicio de ambulancias en Bogotá)
Esta fue la razón por la que el secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, recientemente le puso fin a un contrato con empresas privadas de ambulancias. “El Distrito tiene una obligación y es atender las emergencias: la gente que está en la calle, que la atropella un carro, un herido en un incendio o una inundación, pero los traslados privados y desde entidades privadas no son nuestra obligación. Eso no lo vamos a seguir pagando. Usted debe llamar a su EPS si tiene una emergencia”, explicó recientemente en diálogo con El Espectador.
Según datos de la Administración, a diario se presentan 2.500 incidentes en la capital, de los cuales 750 requieren una ambulancia (uno de cada tres). En 2015, de todas las llamadas que recibió el CRUE en las que solicitaban ambulancias, 7 de cada 10 fueron desde entidades privadas y apenas una fue por emergencia vital.
Se estima que en la capital hay una ambulancia pública por cada 60 mil habitantes (para un total de 132 vehículos), mientras que la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda que sea una por cada 25 mil personas. Si este cálculo se realiza sumando las ambulancias privadas –a las que no todos los bogotanos tienen acceso– la cifra alcanza a abarcar 12 mil habitantes.