Durante la primera semana de marzo de 2023 inició el cierre total del costado oriental de la avenida 68, entre calles 12A y la avenida La Esperanza, como parte de las actividades del tramo número cuatro del proyecto de la troncal de Transmilenio por este corredor vial y que hace parte de las obras complementarias a la Línea 1 del Metro de Bogotá.
Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO
¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar
El cierre durará un año y se realizará en uno de los tramos con menores avances del proyecto que, de acuerdo con el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), en general cuenta con un avance del 22,24%. Según el cronograma, los distintos segmentos de la avenida serán entregados por tramos, entre 2024 y 2026.
En total, la denominada vía alimentadora del Metro de Bogotá, será intervenida en una extensión de 17 kilómetros, conectando con cinco avenidas de la ciudad. En ese sentido, promete movilizar 33 mil pasajeros horas por sentido, es decir, el doble de lo que se propone en el corredor verde por la carrera Séptima.
Sin embargo, su ejecución ha sido un dolor de cabeza, tanto para el Distrito como para las comunidades que viven en sus inmediaciones, por los retrasos y las denuncias de falta de trabajadores en algunos sectores.
En contexto: Inician los cierres en tramo de la avenida 68, durarán más de un año
¿En qué va el proyecto?
Cabe señalar que esta obra fue divida en nueve tramos, para asegurar la rapidez de la ejecución de los trabajos, que cuentan con tres pasos deprimidos, 13 puentes peatonales y 20 estaciones de Transmilenio, en la que será una nueva fase de la operación del sistema BRT, en la capital del país. Además, se generarán 542 mil metros cuadrados de espacio público, 13.7 kilómetros de ciclorrutas nuevas, 4,35 kilómetros de ciclorrutas rehabilitadas y 29 cruces semaforizados.
“Las obras de la avenida 68 avanzan dentro del cronograma previsto. Actualmente, los nueve grupos que conforman el proyecto están en ejecución, con un avance general de obra por encima del 20 %”, indico el Instituto de Desarrollo Urbano, a través de un comunicado.
De esta manera, por ahora el sector más avanzado es el tramo nueve, desde la carrera 48 hasta la carrera 9, el cual lleva un avance de obra de 31,87%. Por su parte, la sección con la menor ejecución, es el tramo siete, que lleva un avance del 12% del cronograma del contrato.
La celeridad en la ejecución es clave, pues no solo garantizará la habilitación de la solución de movilidad lo antes posible, sino también para reducir el impacto en las zonas adyacentes al proyectos. En varias zonas, los residentes se encuentran casi que aislados o entre polisombras, lo que ha reducido los ingresos de algunos comerciantes, en particular, en sectores de la localización de Puente Aranda.
Podría interesarle: Mi primera marcha del día de la mujer, la libertad de elegir cómo resistimos
Una de las dificultades identificadas es la gestión predial o compra de inmuebles, para poder avanzar en los trabajos. “La dificultad está en una sobrevaloración de algunos dueños, que no aceptan la oferta de la Alcaldía. Mientras no se compren todos los predios, no podrá construirse continuamente las obras. Hay una evidente disminución del comercio, tanto en los centros comerciales como Metrópolis o Floresta, cómo en el comercio al pormenor e incluso ventas ambulantes”, aseguró Jose Stalin Rojas, experto de Movilidad.
En ese sentido, de los 691 predios requeridos para la realización de la obra, 568 se encuentran en proceso de expropiación por vía administrativa o gestión predial, mientras que se han registrado 123 cesiones de desarrollos urbanísticos. ¿Y la ejecución? De acuerdo con el IDU, el proyecto cuenta con un presupuesto de $2,6 billones, y por el momento se han ejecutado $330 mil millones (obra e interventoría), es decir, cerca del 12% de los recursos destinados a este proyecto movilidad.
Muchas obras, poco obreros
De acuerdo con el director del IDU, Diego Sánchez, una de las principales problemáticas del desarrollo de las obras en la capital del país es que los contratistas no consiguen mano de obra no calificada, para la ejecución de los proyectos. “Es una situación que varía de localidad en localidad. Por ejemplo, en Bosa es más fácil conseguir este tipo de mano de obra que en Chapinero. Por esta razón, hemos solicitado a los contratistas que traigan empleados de otras zonas de la ciudad o del país”, aseguró Sánchez a El Espectador.
Según pudo establecer este diario, aunque no se trata de un cifra fija, el Distrito asegura que en este momento hay alrededor de 3.284 personas vinculadas laboralmente al proyecto y a la realización de las obras.
Para enfrentar esta situación, el Distrito lanzo una feria de empleo, en la que se ofrecerán vacantes para apoyar los más de 297 frentes de obra, que se están adelantando en los principales proyectos de la ciudad, como la avenida 68, avenida Ciudad de Cali, la avenida El Rincón, entre otros.
De esta manera, el proyecto entra a nueva etapa en la que empezará a transformar una de las principales vías de la capital del país, así como complementar el sistema férreo en desarrollo en Bogotá.
Nota recomendada: A través del uso de datos de micronegocios se quiere combatir el gota a gota en Bogotá
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.