Luego de 5 días de reportarse su desaparición, el profesor de 31 años, Kevin Santiago Ángel, fue encontrado muerto en Kennedy. De acuerdo con información de Medicina Legal, su cuerpo fue ingresado el pasado 22 de mayo y este lunes se confirmó su identidad.
Lea más: Incertidumbre por la desaparición del profesor Kevin Santiago Ángel en el sur de Bogotá
Desde la Fiscalía informaron que activaron el Mecanismo de Búsqueda Urgente (MBU) y pusieron en marcha todas las actividades de policía judicial respectivas. “El caso fue asumido por un fiscal de la Unidad de Vida de la Seccional Bogotá con el fin de identificar a los presuntos responsables”, agregó el ente acusador.
En diálogo con El Espectador, Fernando Buitrago, padrastro de Kevin, pidió a las autoridades acelerar la investigación. “Él era hijo único. Estamos devastados con la noticia. La última comunicación que tuvo con la mamá fue a las 11 p. m., cuando le escribió vía WhatsApp preguntando por qué no había llegado a la casa. Estamos esperando que Fiscalía nos entregue más detalles de la investigación”.
La lamentable noticia se conoció luego de que el pasado 20 de mayo se supiera por última vez de su paradero. De acuerdo con el relato de sus familiares, ese día Santiago mantuvo contacto normal con su madre, Marta Garzón, donde le comunicó que se encontraba en un gimnasio SmartFit del barrio Gran Colombiano, en la localidad de Kennedy, realizando su rutina de entrenamiento.
La preocupación aumentó cuando el docente no llegó a su casa y tampoco respondía los mensajes. A esa circunstancia se sumó que, horas después, el teléfono dejó de recibir señal y las llamadas telefónicas comenzaron a remitirse directamente al buzón de voz.
Desde ese día, su familia reportó su desaparición, acudiendo a hospitales y Medicina Legal con el fin de obtener alguna información de su paradero y siempre guardando la esperanza de encontrarlo vivo.
Le puede interesar: Pruebas Metro de Bogotá: trenes se movieron totalmente energizados
Kevin Santiago Ángel era docente del área de Tecnología del colegio oficial Santiago de las Atalayas, ubicado en la localidad de Bosa y para generar mayores ingresos, también trabajaba como conductor de motocicleta por aplicación. Familiares, amigos y sus estudiantes exigen esclarecer el caso.
Para conocer más noticias de la capital y Cundinamarca, visite la sección Bogotá de El Espectador.