El hecho que se presentó en la tarde del pasado jueves en la localidad de Suba fue producto de un ajuste de cuentas entre familias del Huila y Caquetá.
Las personas que se encontraban en el apartamento 201 del edificio Santillana, ubicado en la calle 163 con carrera 48, se encontraban en Bogotá porque vinieron al entierro de Oswaldo Macías y su esposa, asesinados en el edificio Parque 95, en la calle 94 con carrera novena, el pasado martes a las 7:30 de la mañana.
Según el coronel Efraín Romero, de la Policía Metropolitana de Bogotá, el hecho que se presentó el jueves fue por parte de ganaderos del Caquetá, quienes ingresaron al apartamento para asesinar a los familiares de Macías.
Al ingresar a la residencia se enfrentaron las dos familias a disparos y en el hecho se dio muerte a dos de los sicarios provenientes del Caquetá, identificados como Ómar Fernando Aristizabal y José Joaquín Sanabria, quien portaba una cédula falsa.
En el acto delincuencial dos personas más quedaron heridas, Hamilton Macías y Ancizar Perdomo Sepulveda. Este viernes en la mañana, uno de ellos, aún no identificado por las autoridades, falleció en la clínica Cardio Infantil y el otro aún se encuentra hospitalizado en cuidados intensivos en el mismo centro médico.