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Durante lo corrido del año 2015, el Sistema de Alertas de la Secretaría de Educación, ha recibido y atendido 13.418 casos de alertas que incluyen: accidentalidad, abuso a menores, violencia intrafamiliar, embarazo en adolescentes, suicidio y consumo de sustancias psicoactivas.
De estos, 1.689 han sido reportados por consumo de droga, de los cuales 697 requirieron del apoyo y acompañamiento especializado por parte de las Unidades Móviles RIO (Respuesta Integral de Orientación Escolar), ya que desbordaron la capacidad del colegio para su atención.
Los otros 992 casos se abordaron directamente desde la institución educativa con los profesionales de orientación escolar.
Este jueves en dos colegios se reportaron cinco casos de estudiantes con síntomas de presunto consumo de sustancias que están por determinar. Se trata de los colegios José María Córdoba (2 casos) y Rufino José Cuervo (3 casos) en la Localidad de Tunjuelito. Los cinco estudiantes fueron valorados por el equipo médico del Hospital Santa Clara para verificar su estado de salud.
En ambos casos, se contó con la atención oportuna de las directivas del colegio, de las Unidades Móviles de RIO, así como de los funcionarios de la Secretaría de Salud, la Policía de Infancia y Adolescencia y la Alcaldía Local de Tunjuelito.
A pesar de los últimos hechos sucedidos en Bogotá, en donde un menor de 14 años murió por inhalar una peligrosa mezcla combinada con marihuana dentro de un salón de clases, los jóvenes no toman conciencia de los peligros para la salud de estas prácticas y siguen consumiendo sustancias alucinógenas desconocidas.
En el caso más reciente, que sucedió este jueves, cuatro adolescentes entre los 13 y 15 años resultaron intoxicados al inhalar bóxer mezclado con un líquido conocido como ‘Dick’, una sustancia psicoactiva, que es en realidad un elemento industrial utilizado para eliminar pintura, limpiar computadores y fabricar aerosoles y pesticidas.
El ‘dick’ se ha popularizado por la curiosidad de los jóvenes que buscan identificar otras sustancias que puedan reemplazar el alcohol en un afán por encontrar algún tipo de mecanismo que les permita alejarse de la cotidianidad y experimentar cosas nuevas.
Esta sustancia podría compararse con el bóxer, es también un inhalante que produce más o menos los mismos efectos. La diferencia es que el bóxer tiene un fuerte estigma social y se relaciona directamente con la población de calle, mientras el ‘dick’ lo usan estudiantes de todas las clases sociales.