La situación de la comunidad Emberá en Bogotá alcanzó un nuevo punto de tensión tras los disturbios ocurridos en el Ministerio del Interior, en el centro de Bogotá, la tarde de ayer.
Mientras el Distrito intenta mantener abiertos los canales de concertación, el Gobierno Nacional ha endurecido su discurso frente a las vías de hecho, particularmente tras conocer los videos que muestran la instrumentalización de niños durante las protestas.
Bloqueos y “secuestro” de funcionarios
El miércoles 29 de abril, lo que inició como una movilización desde la UPI La Florida , en donde permanece una gran parte de la comunidad, terminó en un confinamiento forzado en las sedes del Ministerio del Interior. Según el ministro de esa cartera, Armando Benedetti, cerca de 1.200 funcionarios estuvieron retenidos por más de ocho horas, un hecho que calificó como “grave” e “inédito”, llegando a hablar incluso de un “secuestro”.
Ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo para la salida voluntaria de los empleados, se autorizó la intervención de la fuerza pública (UNDMO), logrando evacuar los edificios sin reporte de heridos o consecuencias físicas graves para los manifestantes o la fuerza pública.
“Los niños son primero”: El rechazo de Petro y el ICBF
La protesta y las peticiones se vieron desvirtuadas por la difusión de videos donde se observa a adultos de la comunidad utilizando a menores de edad como barreras humanas frente a los uniformados. El presidente Gustavo Petro reaccionó de manera contundente en sus redes sociales:
“Esto no lo admito. Los niños y las niñas son primero en la sociedad”, señaló el primer mandatario.
Por su parte, el ICBF, a través de su directora Astrid Cáceres, interpuso una denuncia penal para individualizar a los responsables de este hecho, señalando que se ofreció refugio y alimento para los menores antes de la confrontación, pero los líderes indígenas rechazaron la ayuda.
¿Habrá nueva jornada de marchas este jueves?
Pese a las denuncias de la comunidad, tanto el Distrito como el Gobierno Nacional coinciden en que las demandas de la comunidad (recursos para el retorno y seguridad alimentaria) han sido atendidas previamente. El ministro Benedetti advirtió sobre una división interna en la comunidad, señalando que existe un grupo violento que impide incluso las labores de salud de Bienestar Familiar, aclarando que no es una postura de toda la comunidad actuar de esa manera.
Actualmente, la Alcaldía de Bogotá acompaña siete mesas de diálogo activas, las cuales se mantienen como la única vía legítima para tramitar las solicitudes de los diferentes grupos asentados en la ciudad. No obstante, se mantiene la alerta en el centro de Bogotá ante posibles nuevas manifestaciones durante este jueves 30 de abril.
Las autoridades anunciaron que, pasado el mediodá, habrá noticas sobre el desarrollo de las mesas de diálogo.
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