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Se llamaba Félix María Rincón y en los últimos seis años se había dedicado a enseñar matemáticas en la institución del occidente de Bogotá. Aunque su muerte sigue siendo un misterio, se sabe, de acuerdo con información entregada por personas allegadas a Rincón, que el sábado en la noche recibió una llamada de unas personas que habría conocido a través de una red social. Rincón salió a encontrarse con el grupo, que supuestamente lo invitaba a participar en un club de matemáticas, pero nunca regresó. Su cadáver fue encontrado un día después en la vía a La Calera.
La muerte del profesor prende de nuevo las alarmas por el riesgo que significa compartir información privada en redes sociales. Al respecto, el capitán Luis Fernando Atuesta de la Dijín, advierte que no es conveniente publicar información como el lugar de vivienda, de trabajo y detalles de la rutina diaria. Según el uniformado, estos datos permiten que los delincuentes elaboren perfiles bastante detallados de sus víctimas. Pese a que no se han comprobado los móviles del asesinato, sus allegados insisten en que los contactos que habría hecho por internet estarían implicados.
Estudiantes y profesores del colegio Castilla rechazan la muerte de quien recuerdan como un profesor comprometido, respetuoso y entregado a sus alumnos. Esta semana la comunidad académica viene adelantando campañas para que los alumnos sean cuidadosos con el uso de las redes sociales, para evitar cualquier incidente.
Con la marcha que programan para mañana, y en la que participarán alumnos de primaria y bachillerato, no sólo despedirán a uno de sus más queridos profesores, sino que exigirán que se haga justicia en el caso. La investigación de su muerte está en manos del CTI.