10 Jul 2021 - 2:00 a. m.

“Falta de pagos no se compadece con el esfuerzo en vacunación” secretario de Salud

El secretario de Salud de Bogotá asegura que continuará la aplicación de Sinovac y Janssen, y llama la atención por las demoras en el pago a las prestadoras de salud. Las cifras demuestran que está bajando el tercer pico, por lo que ahora se enfocarán en otras patologías.

Desde que comenzó el Plan Nacional de Vacunación contra el COVID-19, en Bogotá se han aplicado más de cuatro millones de dosis. A la fecha, 1,6 millones de ciudadanos ya completaron su esquema, lo que representa que el 29,8 % de la población está inmunizada. Esta cifra se conoce en medio de una reducción de los contagios, lo que le da al Distrito la posibilidad de decir que el tercer pico comenzó a bajar, tras casi dos meses.

Aunque el secretario de Salud, Alejandro Gómez, es optimista, señala que con esto se espera que desde la próxima semana se empiecen a reanudar los servicios quirúrgicos suspendidos por la alerta roja, y frente a la vacunación resalta que ya no se seguirán aplicando primeras dosis de Pfizer, debido a que no llegarán más biológicos.

Las preocupaciones se centran ahora en el mecanismo de pago a las empresas prestadoras que están aplicando las vacunas, la búsqueda de habitantes en calle para vacunar, el limbo en el que se encuentra la inmunización de venezolanos no regularizados y los preparativos para armonizar la relación con el sector privado.

¿Cómo va el tercer pico?

Esta semana hemos bajado significativamente el promedio diario de contagios y, de hecho, la ocupación de las UCI está sobre el 91 %. Este pico ha sido complejo por lo largo y alto, pero ha sido claro que los perfiles de agravamiento y mortalidad han sido diferentes, porque los mayores están vacunados, sobre todo con Sinovac.

¿Ya no habrá más Pfizer?

Lo primero que hay que entender es que, al parecer, ya se entregó la compra que hizo el país a la farmacéutica, entonces no van a llegar más primeras dosis y lo poco que entreguen será para las segundas. Por eso, quienes insisten y logren conseguir en estos días una primera dosis de este laboratorio, después van a tener problemas para completar el esquema. En este momento tenemos la posibilidad de vacunar con Sinovac o Janssen.

¿Ya se está incluyendo en el vacunómetro a los vacunados con Janssen y los que salieron del país?

Lo bueno de Janssen es que es una sola dosis, lo que simplifica bastante. Ya se está contando, porque ahora documentamos primera dosis y dosis completas para poderlos incluir. Con los que han ido al exterior llevamos 20.000, pero pensamos que son más, y en eso estamos avanzando.

Se habló de dosis que no pudieron usar, ¿cuántas se han perdido?

Hubo unas que no pudimos utilizar por cuerpos dentro de los viales o porque no estaban contramarcadas, pero en la ciudad no hemos tenido vacunas perdidas, porque el sistema de vigilancia es permanente. Lo complicado han sido los sistemas de información.

¿Siguen los problemas con el Paiweb (página que consolida la información del COVID)?

Es un calvario, pero todos los días vamos mejor. Teníamos un montón de vacunas aplicadas, que no habíamos podido subir al sistema, y registros en otros sistemas, que pensamos que íbamos a lograr hacer la migración masiva, pero no se ha logrado en la mayoría de los casos. Es un sistema que se cae mucho y tiene limitaciones técnicas, pero es lo que puso el Gobierno Nacional, y desde ahí se paga a los que ponen las vacunas. Es un cuello de botella importante.

¿Cómo van esos pagos?

El pago que se ha hecho no se compadece con el esfuerzo. Esto es un proceso logístico que tiene un uso intensivo de talento humano y de recursos económicos. Si los recursos del Fome no nutren el proceso, en algún momento las empresas se van a quedar sin caja, de modo que no dejaremos de insistir.

También había inconformismo por las dosis aplicadas en centros comerciales y el reporte a las EPS…

La semana pasada fuimos conscientes de eso y se entregaron a las EPS las bases de los vacunados en centros comerciales, para que se encarguen de subir la información y evidenciar quiénes fueron vacunados, y también acelerar los pagos, ya que se dispuso que las IPS vacunadoras, y no son aseguradoras, deben surtir un proceso de auditoría para que les paguen. Debería ser un proceso ágil, pero hay un riesgo y una tensión innecesarios con eso.

Con habitantes de calle comenzaron en centros, pero, ¿los que están afuera?

Haremos jornadas en calle de la mano de Integración Social e Idiprón, en el marco del respeto de su visión del mundo y lo haremos en los lugares que pernoctan y donde se la pasan en el día. Tenemos censados cerca de 15.000, de los cuales 3.000 están institucionalizados.

¿Y los venezolanos no regularizados?

Es una tarea pendiente, porque el Gobierno Nacional no los ha incluido en el Plan de Vacunación. Igual es complejo al no estar identificadas y dentro de un sistema de información, pero tendremos que encontrar la manera.

Ahora, ¿cuál será el plan para atender las otras patologías?

Si siguen bajando los índices, para la otra semana podremos reanudar los procedimientos quirúrgicos suspendidos, tanto de tipo terapéutico como diagnósticos, pero sabemos que tenemos un pasivo por la forma como nos dedicamos al COVID. Por eso, a partir de este momento, empezaremos en ese otro proyecto de enfocarnos en ese frente de trabajo.

¿Qué le falta por concretar?

Tenemos que revisar muchas cosas sobre cómo trabajar de manera armónica, sin tener que cambiar la letra al sistema de salud, y será un debate que va a estar en el centro de la agenda pública y que desde ahora asumimos.

Comparte: