Mientras el Gobierno Nacional anuncia una revisión de las cámaras de fotodetección instaladas en el país, Bogotá defiende estos dispositivos como una herramienta para controlar los excesos de velocidad.Sin embargo, datos de la Secretaría de Movilidad advierten que la cobertura del sistema tiene una limitación: 35 de las 81 cámaras autorizadas están suspendidas.
En contexto: Bogotá defiende utilidad de las fotomultas mientras Gobierno ordena revisión nacional
De acuerdo con datos publicados por la concejal Rocío Dussan, entre las cámaras suspendidas, el vandalismo o daño físico es la principal causa. 16 cámaras, equivalentes al 45,7 % de los dispositivos supendidos, reportan daños físicos. Otras ocho, advierte la Secretaría de Movilidad, no tienen instalado el dispositivo, cinco están temporalmente suspendidas por obras de infraestructura, cuatro corresponden a puntos destinados a cámaras móviles y dos aparecen bajo otras causas, como desmontaje o fallas técnicas.
Con corte al 29 de julio de 2026, la Secretaría reportó 46 cámaras activas y operativas. El panorama representa un reto para una administración que, al mismo tiempo que defiende el modelo de fotodetección, anunció la instalación de nuevos dispositivos en corredores como las avenidas Las Américas, NQS y El Dorado.
23 cámaras suspendidas están en cuatro localidades
De acuerdo con la entidad. Suba registra nueve cámaras suspendidas, seguida de Usaquén, con seis; Kennedy, con cinco; y Chapinero, con tres. Estas cuatro localidades reúnen 23 de los 35 dispositivos que actualmente no están operativos.
En Kennedy aparece uno de los casos más marcados por vandalismo. En el corredor de la avenida de las Américas con carrera 71A, cuatro cámaras están suspendidas por daños ocasionados en vía pública. Por otro lado, en Chapinero hay afectaciones asociadas a actos vandálicos en la carrera Séptima con calle 93A y en la Autopista Norte con calle 97.
En otros sectores, la suspensión responde a circunstancias distintas. Sobre la Autopista Norte y la carrera Novena hay puntos afectados temporalmente por el desarrollo de obras a cargo del IDU, mientras que en otros lugares aprobados por la Agencia Nacional de Seguridad Vial aun no hay dispositivos instalados. Las cifras dan cuenta de que el daño físico es hoy el principal motivo entre las suspensiones reportadas por el Distrito.
Autopista Norte: el corredor que más sanciona por exceso de velocidad
Los datos de la Secretaría también permiten ver dónde se concentra la fiscalización por exceso de velocidad. De los diez puntos de fotodetección con mayor número acumulado de comparendos por la infracción C29, siete están sobre la Autopista Norte.
El punto que más sanciones acumula es la Autopista Norte con calle 95, en sentido norte-sur, con 165.375 comparendos. Le siguen la calle 102A, con 139.352; la calle 97, en sentido sur-norte, con 111.471; y la calle 127B, con 108.036.
Los otros puntos que aparecen en el top diez están en la avenida Boyacá con calle 63D, las Américas con carrera 78, la NQS con calle 22, la Autopista Norte con calle 183, la calle 80 con carrera 114 y la Autopista Norte con calle 183A.
Al agrupar los puntos donde el exceso de velocidad es la infracción predominante, la Autopista Norte acumula 789.587 comparendos C29, seguida de la avenida Boyacá, con 553.216, y la NQS, con 309.818.
Las cifras no significan necesariamente que esos sean los corredores con mayor siniestralidad. El número de comparendos también está condicionado por el volumen de vehículos, las características de cada vía, los límites de velocidad y la ubicación de los dispositivos.
La noche concentra una cuarta parte de las fatalidades viales
La discusión sobre la utilidad de las cámaras también se cruza con el comportamiento de los conductores según la hora. De acuerdo con análisis de la Secretaría de Movilidad, entre las 9:00 de la noche y las 5:00 de la mañana circula cerca del 15 % del volumen vehicular diario.
Es precisamente en esa franja cuando, según los estudios de la entidad, se registra una proporción importante de excesos de velocidad: el 5,4 % de los conductores analizados supera el límite permitido. El dato adquiere relevancia porque ese periodo concentra el 28,5 % de las fatalidades de tránsito de Bogotá.
La relación no permite concluir por sí sola que las cámaras sean la causa de una reducción o aumento de las muertes, pero sí muestra por qué el control de velocidad durante las horas de menor congestión hace parte de la discusión sobre seguridad vial.
Un sistema bajo revisión
El panorama se conoce justo cuando el Gobierno Nacional abrió una revisión sobre las cámaras de fotodetección del país. El Ministerio de Transporte anunció que verificará, entre otros aspectos, la autorización de los dispositivos, su señalización y el sustento técnico utilizado para definir su ubicación, además de la relación entre los puntos de control y la siniestralidad.
Bogotá, por su parte, sostiene que su sistema cumple con la normativa y que la fotodetección tiene como propósito controlar conductas de riesgo, no convertirse en un mecanismo de recaudo.
La Secretaría de Movilidad ha señalado que los corredores con cámaras presentaron, entre 2022 y 2024, una reducción promedio del 30 % en las muertes frente a corredores comparables sin estos dispositivos. También estima que la operación de las cámaras evita anualmente 42 muertes y cerca de 1.700 personas lesionadas.
Esas estimaciones forman parte de la discusión que ahora deberá revisar el Gobierno. Los datos sobre la cobertura muestran que el debate en Bogotá también pasa por determinar dónde están funcionando las cámaras, por qué algunos dispositivos dejaron de hacerlo y qué impacto tiene esa pérdida de cobertura sobre la política de seguridad vial.
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