Publicidad

Hospitales de Bogotá, lejos de la alta calidad

La Contraloría de Bogotá hizo un escalafón de los 22 centros asistenciales públicos de la capital. Ni siquiera el que ocupa el primer puesto alcanzó el mínimo puntaje exigido para alcanzar un desempeño aceptable.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Carlos Hernández Osorio
18 de febrero de 2016 - 04:42 a. m.
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Cuando a cien habitantes de Bogotá les preguntan si sienten que en la ciudad les garantizan su derecho a la salud, apenas 43 responden que sí, de acuerdo con Bogotá Cómo Vamos. No es claro qué tanto tienen que ver los hospitales con esa insatisfacción generalizada, pero basta saber que, luego de una reciente evaluación adelantada por la Contraloría, los 22 centros asistenciales públicos de la capital se rajaron. Ni siquiera se salvó el que, en el papel, ocupó el primer lugar.
 
Para sacar sus conclusiones, el organismo de control indagó nueve puntos, entre los que están el portafolio de servicios, el número de sedes que cada hospital debería tener en operación, la situación de su tesorería, el número de personas atendidas, etc. Se cuidó de tener en cuenta las características de cada institución, pues no es lo mismo una de atención básica (primer nivel) que una de alta complejidad (tercer nivel). A partir de ello realizó un escalafón: el primer puesto lo ocupó el hospital de Nazareth, que opera en la localidad de Sumapaz; el último lugar le correspondió al de Usme, también en el sur de Bogotá.
 
La Contraloría califica el panorama como crítico, pues ni siquiera el hospital de Nazareth alcanzó el mínimo esperado (ver gráfico), y por eso concluye que “estamos lejos de tener entidades con niveles superiores de calidad”. Y agrega que “el Distrito posee una red de prestadores frágil y con alto riesgo, a pesar de las múltiples medidas del orden distrital y nacional”.
 
Los gerentes aún desconocen este informe y por eso algunos son reacios a pronunciarse. Eliana Hurtado, gerente del hospital de Nazareth, dice: “Si seguimos en el marco de la Ley 100, no será fácil garantizar los servicios de salud con calidad cuando toca sobrevivir en el mercado. Tenemos la dificultad propia de cualquier hospital: mantener una operación viable y sostenible”. Sobre el primer lugar que ocupó su hospital, más allá de las críticas, agrega: “Hemos buscado la manera de sostener la institución buscando fuentes de ingreso diversas para no depender de EPS. Hay que buscarle la comba al palo. Por ejemplo, trabajamos la tierra en un parque temático para producir alimentos para pacientes de salud mental”.
 
Cada uno por su lado
 
Este informe también aborda la situación de los hospitales de acuerdo con las zonas de la ciudad en las que tradicionalmente han sido divididos: norte, sur, suroccidente y centro oriente. En cada uno de esos sectores se ubican centros asistenciales de baja y alta complejidad, con la intención de que trabajen de la mano para atender a la población que les corresponde. Sin embargo, la Contraloría concluye que no hay trabajo en red, ya que los hospitales de cada área no cuentan con sistemas únicos de información ni de asignación de citas, y tampoco realizan compras conjuntas. Cada uno va por su lado.
 
Este diagnóstico se conoce justo cuando la Alcaldía propone reorganizar el funcionamiento de los 22 hospitales públicos para que puedan operar de acuerdo con esas redes. Para eso radicó un proyecto en el Concejo. El objetivo del secretario de Salud, Luis Gonzalo Morales, es que cada una de las cuatro redes cuente con su propio gerente. Eso implicará, por ejemplo, que cada grupo de hospitales, y no cada institución, tenga sus propios jefes jurídico, de compras, de control interno, etc. Una empresa logística, que debe ser creada, concentrará la gestión administrativa de los hospitales distritales.
 
Eso permitiría, según explica el secretario, acabar con la rivalidad entre unos y otros, que “compiten entre sí bajo la lógica de que todos hacen de todo”. La Alcaldía, más bien, le apostará a fortalecer las unidades especializadas, como la de quemados en el Simón Bolívar (norte), una de traumatología en Kennedy (suroccidente) y una de salud mental en San Blas (centro oriente).
 
El inconformismo de los pacientes de Bogotá con la atención en salud es elocuente. Las soluciones no dan espera.

Por Carlos Hernández Osorio

Conoce más

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta  política.