En un comunicado, la compañía explica que "de acuerdo con el Decreto Distrital 190 de 2004 (POT de Bogotá) denominado "Estructura Ecológica Principal: Suelo Urbano" (el cual fue concertado entre el Distrito y las autoridades ambientales CAR Y DAMA), queda claro que El Meandro del Say y los humedales de Capellanía y Jaboque están fuera de todas las áreas que pertenecen al Aeropuerto Eldorado, incluyendo las que están concesionadas a Opaina".
Igualmente dice que están fuera de área de operaciones, las que se entregaron en concesión a Codad y las que están en cabeza de la Fuerza Aérea Colombiana (CATAM). Reitera que ninguna área del aeropuerto se superpone o toca a alguno de los tres ecosistemas mencionados en la denuncia del concejal, Roberto Sáenz.
Opaín reitera que tanto la operación del aeropuerto como su actual expansión y modernización no afectan a ningún terreno ambientalmente sensible y mucho menos afecta los tres cuerpos de agua mencionados.
Advierte el informe que con el fin de evitar la contaminación de zonas ambientalmente sensibles, la empresa cuenta con estrictos estándares de manejo de escombros y residuos de sus obras, los cuales son depositados en zonas autorizadas para este tipo de materiales.
Recuerda el informe que el aeropuerto no hace vertimiento alguno a humedales o cuerpos de agua no autorizados, dado que cuenta con una red propia de alcantarillado, la cual tiene lagunas de oxidación para el tratamiento final de las aguas previo a su vertimiento al río Bogotá y que son verificadas por las autoridades ambientales trimestralmente.