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La inflación volvió a sentirse en Bogotá y no en una sola compra grande, sino en esas pequeñas, que se repiten todos los días. En marzo, el costo de vida en la capital subió más que en el resto del país y empezó a apretar justo en los gastos que no dan espera.
Según cifras del DANE, la inflación anual en Colombia llegó a 5,56 %, mientras que en Bogotá alcanzó 5,62 %. En el último mes, el aumento fue de 0,84 % en la ciudad, también por encima del dato nacional (0,78 %).
Un análisis de la firma Russell Bedford Colombia explica que el problema no está en un gasto puntual, sino en la suma de varios cobros frecuentes que, juntos, hacen que la plata rinda menos. “En Bogotá, la presión no se percibe primero en una compra grande, sino en la suma de varios gastos cotidianos, que se volvieron más costosos al mismo tiempo”, explica Mauricio Serna, socio de finanzas corporativas de la firma.
Estos son los cinco gastos que hoy más están desajustando el presupuesto:
El mercado, cada vez más caro
Hacer mercado volvió a ser el primer golpe del mes. En marzo, los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 1,27 % y acumulan 6,27 % en el último año.
Productos básicos como las frutas frescas (8,66 %), el tomate (13,58 %) y la carne de res (0,97 %) impulsaron el alza. El resultado es claro: con el mismo dinero, alcanza para menos.
Comer por fuera ya pesa
El gasto en comida no se queda solo en el fin de semana. También está en el corrientazo, el desayuno en la calle o el domicilio que resuelve el día. En marzo, restaurantes y hoteles subieron 0,86 % y en un año acumulan 9,92 %, la variación más alta entre todas las categorías del IPC. Son consumos pequeños que, sumados, se vuelven una fuga constante.
Sostener la casa cuesta más
Arriendo, servicios públicos y otros pagos fijos siguen subiendo. En marzo, el comportamiento de la inflación estuvo marcado por estos rubros.
En Bogotá, además, la electricidad registró un aumento mensual de 9,02 %, uno de los más altos. Son gastos que no se pueden aplazar y que llegan cada mes, incluso cuando el presupuesto ya está ajustado.
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La educación sigue pasando factura
Aunque el mayor golpe se sintió a inicio de año, muchas familias siguen acomodando cuentas para cubrir matrículas, pensiones y otros gastos. En el primer trimestre, este rubro subió 5,82 % y en el último año llegó a 7,54 %. Es un gasto silencioso, pero constante.
La salud ya es un gasto fijo
Ir al médico, comprar medicamentos o pagar copagos se volvió parte del gasto habitual. En marzo, la salud subió 1,06 % y en el último año acumula 7,87 %. En muchos hogares, este gasto dejó de ser ocasional y pasó a sentirse todos los meses.
El análisis concluye que la plata no se está yendo por un solo lado, sino por varias “fugas” que se repiten semana tras semana: mercado más caro, comidas por fuera, servicios altos, educación y salud.
“Cuando el ingreso no crece al mismo ritmo que los gastos esenciales, organizar el presupuesto deja de ser una opción y se vuelve una necesidad”, advierte Serna.
¿Cómo quedó Bogotá frente a otras ciudades?
Bogotá no es la ciudad más cara del país, pero sí una de las donde más se siente el aumento del costo de vida.
Con una inflación anual de 5,62 %, la capital quedó por encima del promedio nacional y de ciudades como Cali, Cúcuta, Cartagena y Neiva. Solo Pereira, Medellín, Manizales, Armenia y Bucaramanga registraron cifras más altas.
En marzo, el alza mensual de 0,84 % también ubicó a Bogotá entre las ciudades donde el bolsillo sintió un mayor apretón.
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