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La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) inició junto a la Alcaldía de Cota, la Gobernación de Cundinamarca, el Ejército, la Policía Nacional, Defensa Civil y Bomberos el cierre de alrededor 20 metros de jarillón que se rompió a causa de la fuerza y subida de niveles de los ríos Chicú y Bogotá, en donde se han inundado 200 hectáreas de la vereda Parcelas del municipio de Cota.
Ante este panorama, el director de la CAR, Édgar Bejarano Méndez, reiteró que “la comunidad no debe intervenir en reforzar los jarillones porque los está debilitando”. Agregó que “la sanción será de 5.000 salarios mínimos legales vigentes a quien arroje escombros e intervenga en obras públicas por su cuenta”.
Con esta situación se activó el Comité Local para la Prevención y Atención de Emergencias y Desastres (CLOPAD), en el que se tomaron las decisiones inmediatas para mitigar la emergencia. Dentro del material acopiado para cerrar este boquete se están utilizando lonas, pilotes, bolsas y material de recebo.
Bejarano llamó la atención de la comunidad y los habitantes de los sitios aledaños al río Bogotá para que contribuyan con los trabajos que han venido adelantando de manera coordinada con las autoridades locales, la Policía, el Ejército y la Gobernación.
La CAR lleva 27 procesos sancionatorios en el municipio de Cota contra las escombreras que arrojan residuos al río y que impide su cauce normal.